viernes, 24 de marzo de 2017

La imagen del Diablo en Jerez

La imagen del Diablo en Jerez es una de tantas realidades desconocidas de esta ciudad. Un buen ejemplo es la Iglesia de San Miguel. Hemos pasado tantas veces por delante de su retablo que no nos percatamos de un hecho muy interesante. El sacerdote, a la hora de oficiar la misa lo está haciendo debajo de una maravillosa representación de las jerarquías infernales, obra de la genial mente de Martínez Montañés.

¿A qué me refiero haciendo incapié en este fragmento del retablo de San Miguel? A la presencia de representaciones del maligno en las Iglesias. 

Pretendemos en esta entrada recoger algunas de estas escenas para que el lector tome conciencia de la importancia del maligno en la simbología de los templos.


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El Sueño de Jacob, según Ribera
La Iglesia es la casa de Dios y la puerta del cielo. Esto se aseguró luego de que Jacob despertara de un sueño que tuvo, no sin antes decir "¡Qué temible es este lugar!" Es sorprendente que Jacob dijera estas palabras luego de haber tenido una visión que inspiraría a quienes leyeran su historia en el Génesis (Gen. 28, 11-19). Y es que la casa de Dios no es sólo un lugar para la adoración de este, sino también para hacer temer al visitante, ya que el mero hecho de estar ante Dios ya es algo que inspira respeto y temor por parte de quienes habitan su creación.

Sin embargo, también el Diablo es una parte fundamental de la Doctrina, y aunque resulte sorprendente, existen casos de herejes condenados por no creer en Él. Creer en el Diablo llega a ser dogma de fe en el Catolicismo (1). De no existir, Toda la Fe se iría a pique, pues no habría nada de lo que apartarse para lograr la salvación. Ciertamente supuso un problema serio para algunas corrientes heterodoxas del cristianismo este punto. Los Cátaros se hicieron esta pregunta:

- ¿Si Dios es el creador del Universo, y de todo lo que en él mora (Incluidos ángeles y demás jerarquías celestiales) Y además es omnipotente y omnisciente... ¿Cómo no supo que se le revelarían algunos ángeles y se volverían malignos y en su contra?

Probable representación de Psicomachia
en Ponce de León. El Dragón es siempre
el maligno y el león puede referirse a Jesús (3)


Terminaron por concluir que existían dos principios. Uno maligno y otro bueno (2). Uno que encarnaba el mal y otro al bien. Y que están en lucha constante para evitar que uno supere al otro. Esta lucha, que se denomina Psicomachia, está representada en el retablo de San Miguel, y justamente es eso lo que muestra la escena que abre el artículo. Vemos en el plano superior a dos ángeles acompañando a San Miguel, (Príncipe de los Ángeles, vencedor sobre el Diablo) doblegando a las legiones infernales. Lo propio en este caso es que los demonios estuvieran en igualdad numérica con los ángeles, pero eso habría sido demasiado aplastante. Están en minoría porque ellos tienen ayuda de Dios. Y no hemos de olvidar que simpre "Christus vincit, Christus regnat et Christus imperat..."  


Ciertamente, esta lucha de poderes es fundamental en la religión, y en este artículo recorreremos algunas de las representaciones del Diablo en Jerez, todas ellas en Iglesias o edificios religiosos.


1. SAN MIGUEL

Portada de la Inmaculada
Además de la célebre representación de la batalla de los ángeles y las escenas que en las bóvedas se dan, existe una tercera que generalmente pasa desapercibida por sus dimensiones reducidas.
Se encuentra en una de las portadas laterales, la de la Inmaculada, en el lado de la Epístola. Hemos de decir que esta advocación es barroca, y que su escultura es un añadido posterior. Recordemos la importacia y popularidad de la Inmaculada en el XVIII, esta advocación tiene un profundo trasfondo simbólico que ya trataremos más adelante.
Volviendo a la portada, es en sí misma una bella obra gótica tardía, muy propia de la zona geográfica donde nos encontramos, y sigue los modelos arquitectónicos de la Catedral de Sevilla. Se compone de dos contrafuertes divididos por una repisa, la parte inferior compuesta de hornacinas vacías  con doseles y la superior acabada en pináculos con lineas de crochets. Estos dos contrafuertes enmarcan un arco ojival, con tres arquivoltas de profundidad, y sobre estos un gablete de nuevo con crochets que en su interior cobija un jarrón con lirios.
A diferencia de lo que luego veremos que ocurre en Santiago, las cardinas que campan a lo largo de las molduras del arco ojival no tienen ningún elemento decorativo propio de los bestiarios, sin embargo resulta muy interesante el contrafuerte derecho, que sobre una de las hornacinas vacías tiene una de las repisadas mencionadas formada por un friso figurativo, muy similar a los que encontramos en los claustros de Santo Domingo de los que luego hablaremos.
Personaje con gorro, Santigo (Izq.) San Miguel (Dcha.)
Vemos en este friso pequeño (de izq. a dcha.) a un diablo o un miembro de las huestes infernales junto con un interesante personaje que se repite en la Iglesia de Santiago, en la portada principal, que porta un gorro picudo con unas estrías verticales. Junto a este personaje vemos lo que parece ser un animal, pero que al estar de espaldas resulta complicado de identificar. Con mucha seguridad se trate del Condenado. Dada la erosión de la piedra, es difícil concluir que herejía se le atribuye a este, pero muy probablemente porte en su cabeza un Sambenito, el famoso sombrero que tenían que llevar los condenados por el Santo Oficio. Otra opción sería que representara a un mago, o algún personaje condenado por brujería. A su lado encontramos otra figura demoníaca, un ser del que solo se distinguen unas garras con filosas uñas. La función de los seres que circundan al hombre del gorro es la de llevarlo a cumplir su condena. Resulta destacable que el autor haya dejado a un lado el hieratismo tan propio del gótico para hacernos intuir mediante la ondulación de los personajes que estos dos personajes demoníacos están arrastrando a este personaje y ejerciendo una fuerza sobre él de la que no se puede liberar. 

Existe una última representación, aunque no demoníaca, pero si enigmática, que pone en relación las dos portadas. 
Santiago y San Miguel, Contrafuerte izquierdo de la portada del lado de la Epístola
2. SANTIAGO

La sobriedad de Santiago contrasta con el esplendor barroco que aun conserva San Miguel gracias a su retablo. Simbólicamente hablando también es muy pobre en su interior, pero no así en sus portadas. San Miguel es justo al contrario. Muy expresiva en su interior (bóvedas) y muda prácticamente en el exterior, a excepción, como ya hemos dicho, de su portada de la Inmaculada.
Nos centraremos en las representaciones de la portada principal y de la Epístola. Esta segunda tiene la advocación de Santiago, y está presidida en su hornacina principal por una escultura del taller de Pedro Millán del santo que también da nombre a la iglesia. Esta vez la advocación sí es de época, no como en San Miguel.
La portada de la que ahora hablamos es igual arquitectónicamente hablando a la de San Miguel, por lo que no nos centraremos en este tema. Sin embargo, si algo la hace única, es la profusa ornamentación que la recorre. Vemos toda clase de escenas propias de los bestiarios medievales, aunque no nos es difícil imaginar como representa las psicomachias de las que ya hemos tratado, e incluso a quienes se salvan y no a la hora de ir al cielo. Así veremos a nobles y reyes, o a pecadores representados en extrañas contorsiones.

Como ejemplos, mostramos aquí a tres personajes muy propios del lenguaje simbólico de los templos de este periodo: el elemento tentador, en este caso un dragón o monstruo con cola y alas; quien cae en la tentación, una mujer en escorzo y por ultimo, el camino a la salvación, encarnado por un ángel (elemento divino) con las manos en posición orante. La oración es una vía a la salvación.

La Tentación, El Pecado, La Salvación. El Diablo, El Pecador, El ángel
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No nos centraremos mucho más en esta portada, pues creemos que con lo ya dicho el lector puede imaginar en que se centra el mensaje que dejaron a muy finales del XV (4) quienes realizaran esta obra. En cuanto a la portada principal, presenta el mismo tipo de decoración e incluso a algunos personajes idénticos a los de las portadas ya tratadas de San Miguel y Santiago, lo cual denota que deben estar en relación, no sólo estas dos iglesias, si no también arcos

Si algo prima en la entrada principal son las legiones angelicales que vemos repartidas a lo largo de los frisos de cardinas y ornamentos vegetales propios del gótico tardio. Las imágenes son de una factura tosca y pobre, pero aun así trasmiten un mensaje que la no muy dura piedra de nuestra zona ha conservado hasta hoy en día


En la foto de la izquierda vemos una imagen representativa de lo que digo, gran cantidad de ángeles que juntan sus manos en oración alrededor de la hornacina vacía. Quizás no sea la más emblemática portada sonora, como el Pórtico de la Gloria que está repleta de instrumentos musicales, pero también es esta una portada con sonido (imaginario, obviamente) pues hemos de concebirla llena de ángeles que rezan, o cantan alabanzas a Dios o la Virgen. Esta es una imagen muy distinta a la que solemos tener de las obras del gótico, que no son tan silenciosas como imaginamos.





3. CLAUSTROS DE SANTO DOMINGO

Imagen relacionadaUna de las obras más armoniosas y estéticas de toda la arquitectura gótica que se ha conservado en Jerez es sin duda el Claustro grande del que fuera convento de Santo Domingo. Se estructura mediante cuatro crujías que se abren al patio con cuatro pandas de arcos ojivales cerrados por un diseño calado gótico a excepción del arco central de cada galería que ve cambiadas sus columnas por un arco rebajado que permite el paso desde el interior hasta el centro del claustro.

Ciertamente, el Claustro principal de Santo Domingo ha perdido parte de su contenido simbólico por distintas reformas, desafortunadas restauraciones, ventas de su patrimonio y el paso del tiempo, pero aun así quedan en el ciertos elementos de gran interés, principalmente en las ménsulas en las que mueren los nervios de las bóvedas.
Las ménsulas sobre las que generalmente se asienta una cornisa que recorre todo el perímetro del claustro eran ampliamente usadas para añadir elementos figurativos que contrastan con la sobriedad general del conjunto. Valgan como ejemplos el claustro mayor de la Cartuja de la Defensión y el Claustro de la Merced, que junto con el que ahora tratamos en este artículo son los únicos espacios conventuales que conservan sus zonas claustrales.

Como digo, estas ménsulas (también conocidas como Culs-de-lampe) están pobladas de seres propios de bestiarios o de cardinas y decoraciones vegetales propias del gótico.

En este caso vemos a dos perros que tiran a derecha e izquierda de una mujer. Es ciertamente complejo el mensaje de esta ménsula, pero es posible aproximarnos a su significado:
Puede ser una advertencia para los monjes, pues la mujer representa al pecado, o al deseo lujurioso (como ya vimos en Santiago, las mujeres en contorsiones suelen representar esto) y a su vez está siendo castigada por dos cánidos de afilados dientes. Esto quiere decir que los monjes en caso de sucumbir al pecado serán castigados. En este caso debemos entender al perro como ejecutor del castigo divino sobre la mujer. En la tradición griega se trata a los perros o lobos como seres insensibles que no temerán en ejecutar la condena de los dioses. Así se nos dice en la Hypnerotomachia Poliphili de Colonna que ΘΕΟΝ ΛΥΚΟΣ ΔΥΣΑΛΓΗΤΟΣ (El lobo de los Dioses es insensible) (5)
Sin embargo, no hemos de olvidar que perros y lobos son también demoníacos, calificados de envidiosos por los viejos bestiarios, y en la portada de entrecoros de la Cartuja jerezana vemos a uno de estos animales junto a Caín.
Es por tanto ambigua esta ménsula, pues los lobos o perros pueden ser tanto el Maligno como Dios.

En este caso sí está clara la representación del diablo, es más, es de las pocas representaciones de diablos como tal (y no bajo aspecto animal) en toda la zona.
La representación es muy al gusto gótico, y muy similar a pinturas y tallas de la época, con colmillos que salen de la boca y orejas grandes. Está detrás de un hombre, que se aferra a la parte superior de la ménsula para evitar ser arrastrado al infierno junto con el diablo. Tras él se distinguen unas piernas, a buen seguro de otro condenado. Es esta una escena dura, que en su día debió hacer reflexionar a quien la viera, y así cumplir su función.


Notas:

1. El consejo Lateranense de 1215 lo eleva a Dogma de Fe. Podemos apoyar esto mediante las palabras de Jesucristo en la Biblia que lo llama "Príncipe de este mundo"
2. ANÓNIMO: "El Libro de los dos principios", en VVAA, El Legado secreto de los Cátaros, Madrid, Ediciones Siruela, 2004.
3. CHARBONNEAU LASSAY, Louis: "El Bestiario de Cristo", José J. de Olañeta Editor, 1997
4. CARAMAZANA MALIA, David y ROMERO BEJARANO, Manuel: "Nuevos datos sobre las "portadas góticas gaditanas": El patrocinio del cardenal Diego Hurtado de Mendoza en la Parroquia de Santiago de Jerez y la autoría de Rodrigo de Alcalá en la Parroquia de San Jorge de Alcalá de los Gazules." en VVAA, Laboratorio de Arte 28, Sevilla, 2016.
5. COLONNA, Francesco: Sueño de Polífilo, Acantilado, 2008.