sábado, 28 de enero de 2017

Masones y Enigmas en las Calles de Jerez

Buscar el rastro de la Masonería en una ciudad como Jerez no es nada sencillo. Es sumamente difícil hacerlo por dos motivos. El primero es la corta existencia de esta sociedad en nuestra ciudad. A finales del XIX las logias jerezanas habían cerrado y finalizado sus trabajos por la crisis de este grupo. Diferentes motivos se dan a esta crisis que terminó por hacer desaparecer a la Masonería de casi todo el mapa de España. Aun así, algunos pequeños criptogrupos subsistirían en las grandes capitales, pero por ejemplo, en Jerez, el número de masones dispuestos a continuar en las logias se redució tan bruscamente que desaparecieron. Realmente, la primera Logia capitular jerezana se funda en fecha muy tardía, a eso se suma que cualquier rastro masónico se eliminaba bruscamente en el momento en el que el ayuntamiento dejaba de estar compuesto por masones, o cuando, como terminó por ocurrir, la Masonería se prohibió en el país. Y es que, aunque pueda resultar sorprendente, en ciudades como Barcelona el 80% del consistorio en diferentes fechas del Siglo XIX estaba formada por hermanos masones. Con mucha seguridad en algún momento del XIX en Jerez debió ocurrir algo similar. Sin embargo, el problema de la Masonería en estas zonas de España es que nunca terminaba de asentarse. La Religión Católica siempre ha estado arraigada a Andalucía y al Sur de España fuertemente. Y principalmente el culto a la Virgen, lo cual puede ser (y casi seguro sea) una reminiscencia de antiguos cultos a la Diosa. Esto lo trataremos en próximos artículos. 
Calles y Plazas de Jerez, 1903
Como decía, los consistorios modificaban nombres de calles, erigían monumentos e incorporaban elementos en la ciudad como guiño a la sociedad a la que pertenecían. Y en Jerez puede que nunca lleguemos a saber si realmente existían estos añadidos o si son fruto de la casualidad. Nos centraremos en esta ocasión en el nombre de las calles. Y es que este es un patrimonio que no se suele analizar desde este punto de vista. Existe una obra fundamental que tiene por objeto el estudio de las calles de nuestra ciudad, elaborado por Agustín Muñoz y Gómez, y publicado en 1903. En este trabajo se nos muestra la historia de las calles y el significado de sus nombres. Muchos de estos no son complejos ni presentan mucho que investigar en ellos. El nombre de Larga o Ancha se nos muestra completamente simple, pero no tanto el de Nube, Bomba, Duende, Constancia...
Puede que el lector de este Blog a fecha de hoy no conozca o sea capaz de situar estas calles en el callejero de Jerez, pero existieron o existen, algunas con distinto nombre, otras desaparecidas por las distintas reformas urbanísticas, ensanches y transformaciones que Jerez ha sufrido, pero lo fundamental es que en su día tuvieron una funcion más profunda que la de facilitar el envío de cartas, la búsqueda de la residencia de alguien, o la redacción de un patrón municipal.

1. LAS CALLES, SIGNOS DE RECONOCIMIENTO

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Distintos signos de reconocimiento de la Masonería Americana
En la Masonería y en diversas sociedades secretas se emplean los llamados Signos de Reconocimiento o de Paso que son usados para que distintos miembros se reconozcan sin que nadie lo sepa. Un buen ejemplo de su uso fueron las reuniones ilustradas o las fiestas que se organizaban en la Europa del Siglo XVIII y XIX. Ante una multitud, dos miembros se reconocen como miembros de la misma logia. Para saludarse de forma fraternal, se darán la mano de un modo determinado y complejo para evitar que sea muy llamativo, pero lo suficientemente discreto como para no ser reconocido. Quien sabe si los distintos cabildos municipales usaran modos similares para ser reconocidos, o para mostrar el orgullo que sentían de pertenecer a cierta sociedad o grupo.
Pero seamos realistas ¿Que sentido tiene poner a la vista de todos lo que se supone que debe ser secreto y quedar oculto?
Desde tiempos muy antiguos, los nobles y las clases privilegiadas han sentido la necesidad (o al menos eso parece) de mostrar sus ideales filosóficos, y creencias espirituales. Esto se podía llevar a cabo con una cruz en la fachada de la casa solariega, o con un intrincado programa iconológico en el que el noble se servía de fuentes clásicas para crear un mensaje perdurable en el tiempo al estar tallado en la piedra. Sin embargo, hay una salvedad: estos programas iconológicos o simbólicos estaban reservados a personas cultas. Sólo un iniciado vería más allá de una representación de una lechuza o del famoso Ojo Panóptico, tan conocido por su importancia masónica, pero con una significado cristiano profundamente olvidado.
Y al fin llegamos a la clave de todo. Quienes aportaran ese patrimonio simbólico prohibido y heterodoxo que son tanto los nombres de las calles como los símbolos ocultos en templos y palacios no tenían miedo alguno a ser descubiertos. Nos atreveríamos a decir que en muchos casos se mofaban de la Iglesia y de las autoridades eclesiásticas, no obstante, esta explosión y apertura hacia la expresión del símbolo es mucho más evidente a partir del Renacimiento. En el Gótico hemos dado buena cuenta de la presencia de elementos paganos, herméticos y heterodoxos en la Iglesia de San Miguel, pero aun nos quedan entre otras, Santiago y San Lucas, donde sabemos con total certeza que estaba en el ánimo de sus constructores el ocultar elementos poco lícitos en aquellos tiempos.
Dicho esto, pasemos a intentar desentrañar los secretos de estas calles.

2. CALLES ENIGMÁTICAS: SENTIDOS OCULTOS Y SELECCIÓN.

Para acometer este artículo hemos trabajado con la obra citada al principio de la entrada: Las Calles y Plazas de Jerez de Agustín Muñoz y Gómez. Dentro de los diferentes listados que este libro incluye, hemos localizado calles y plazas con nombres "sospechosos". Los nombres seleccionados han sido extraídos por no encajar con el resto del callejero de Jerez. Han sido muy gratas las sorpresas al ver que el autor del libro, al hablar de estas calles era incapaz de dar una explicación, o que cuando la daba, era vaga o poco creíble.
Estas son las calles seleccionadas, sus explicaciones y el sentido oculto:

· LAS DOS CALLES UNIÓN:

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Calle Unión, en González Byass
  · CONSTANCIA: también llamada Calle Unión. Se encuentra actualmente dentro del complejo bodeguero de González Byass, y parece ser que se debe a la empresa González y Bubosc (actual González Byass) el nombre con el que fue llamada. Según nos dice Muñoz se trataba "de un estímulo a la Constancia y Laboriosidad que aportan frutos óptimos" para los empleados de la empresa vinatera. Desde una visión masónica, existe un lema fundamental: "Celo, Fervor y Constancia" que implica la importancia de estos tres principios en el correcto desarrollo de los trabajos en la Logia. Celo puede ser en este contexto sinónimo de Laboriosidad, ya que una de sus acepciones es la de "interés extremado y activo que alguien siente por una causa o por una persona".
Dicho esto, si se cumplen los principios de Celo (Laboriosidad) y Constancia, en parte veremos un fervor por parte de quien los cumple para con su oficio. Así se cumple el citado lema masónico.

  · UNIÓN: Une la Plaza Doña Blanca con el Teatro Villamarta. Se trata de una calle que suele pasar desapercibida, pero es sin dudas la que mayor convicción masónica ofrece en este estudio. Parece ser que recibe el nombre de unión por su función, que era unir la desaparecida Iglesia Nuestra Señora de las Lágrimas con el Convento de la Veracruz, que se alzaba en el solar del actual Teatro Villamarta. El lector puede preguntarse el por qué del interés en las Calles con el topónimo Unión; lo explicaremos en breve. Sin embargo, aun pudiendo quedar esclarecidas nuestras sospechas, pasa y resulta que no fue este su único nombre, ya que en la época de la Segunda República tomó el nombre de "Mariana de Pineda".
Esta mujer, hoy sumida en un olvido que en parte debemos a la Dictadura Franquista, fue una de las mayores defensoras de la libertad y los valores. Murió como mártir en la ciudad donde nació, Granada, siendo agarrotada publicamente en 1831. La historia de Mariana Pineda, lejos de ser tomada como un motivo de miedo y precaución por quienes representaban la oposición liberal a Fernando VII, fue tomada como heroína. Lo cierto es que se le incautó una bandera con las palabras "Libertad, Igualdad y Ley" enmarcando un triángulo central. Esta frase es demasiado similar como para ser coincidencia a la famosa "Libertad, Igualdad y Fraternidad". Estas palabras son sentenciadas al concluir los trabajos en la Logia Masónica, y muestran la unión de sus miembros. (¿Una coincidencia con el actual nombre de la Calle?) Podemos imaginar a Fernando VII bastante aterrado con la parafernalia masónica, pues años antes se había desarticulado una trabada conspiración que pretendía raptarle en uno de los prostíbulos que frecuentaba para luego instaurar un verdadero gobierno liberal. La conspiración recibió el nombre de "El Triángulo", y se achacó rápidamente a la Masonería y a la Orden de los Iluminados de Baviera, bajo el gobierno de Adam Weishaupt.  Ya sabemos el desencanto general que causaba la figura de Fernando VII, quien había traicionado su palabra de ejercer un gobierno liberal. Todos los avances que parecían implantarse en España retrocedieron bruscamente como consecuencia de los distintos golpes que asestaron al gobierno del Rey.
La figura de Mariana Pineda tiene un resurgimiento enorme con la llegada de la República, y a día de hoy son múltiples las logias masónicas que llevan su nombre.


· COMPÁS: Ya la reseñamos en un artículo hace varios meses, y aun habiendo encontrado una explicación, no cabe más remedio que incluirla aquí. Anteriormente se llamó Compás de San Cristóbal, por el convento sito en la actual Plaza del Banco. El compás de un edificio es una zona amplia y sin edificaciones ubicado al frente generalmente de una iglesia. Sin embargo, esta calle poco tiene de esas características, pues es un estrecho callejón en recodo que en nada se parece. Puede que en épocas anteriores no tuviera esta apariencia, pero la duda siempre estará ahí. Y es que siendo el compás junto con la escuadra el emblema masónico por excelencia, es difícil no mencionarla aquí.


· NUBE: Extraño nombre que recibe una Calle situada junto a la Cuesta de la Chaparra. Su origen,  es un completo enigma.
La Nube es un importante símbolo en la tradición mística cristiana. Pseudo Dionisio Areopagita, seguidor de quien se nombró patrón de Jerez, la trata en su Teología Mística bajo el nombre de "Tinieblas del No-Saber". Siglos más tarde, aunque claramente influenciada por la obra del Pseudo Dionisio, aparece en Inglaterra en el Siglo XIV la llamada Nube del No Saber, un interesante tratado referido a la contamplación dentro de la vida cristiana. Pero no podemos olvidar el desconocido vínculo que une a Pseudo Dionisio con las sociedades iniciáticas, y es que, su ya citada Teología Mística comienza llamando al silencio ante los no iniciados. Esto resulta muy interesante, pues advierte de que se tenga "cuidado de que nada de esto llegue a oídos de ignorantes" ya que dice que son esclavos de las cosas mundanas, imaginando que no hay nada más allá. Así mismo, parece imposible que un filósofo del siglo V empleara la expresión "mentes deslumbradas". ¿No es acaso con la ilustración y el siglo de las luces cuando la Masonería vive su mayor auge?


· DUENDE: Es esta una historia cuanto menos curiosa y desconocida, que aunque no está relacionada con las sociedades, si lo está con los secretos más negros de Jerez. La Calle duende recibe este nombre por las supuestas apariciones que allí tenían lugar por parte de un asesino. Según narra el autor del libro, un hombre quitó la vida en la casa número 12 (que por suerte se ha conservado sin alteraciones) a su esposa. De este crimen nada es seguro, y en este punto se dividen las leyendas, pero tienen un denominador común: Una criatura, que los vecinos denominan como "duende" (probablemente se referirían a algún tipo de espectro, ya que la concepción actual que de un duende tenemos es muy distinta e influenciada por la tradición celta) se aparecía en las inmediaciones de la casa, pero nunca sabremos si era el espíritu de la mujer asesinada o el del marido, que hay quien dice que terminó por ahorcarse o por ser ahorcado. Sea como sea, este es uno de los poquísimos sucesos registrados de apariciones fantasmales en Jerez, que pocas veces están tan documentados.

2.1 EL NOMENCLÁTOR DE 1849: UN HECHO INEXPLICABLE.
Si las anteriores calles destacan por sus nombres, con profundos dobles significados o nomenclaturas enigmáticas, se dio en Jerez un hecho sumamente extraño, del que apenas se tienen datos y que por consiguiente ha pasado desapercibido por quienes han estudiado las calles de Jerez. El 30 de junio de 1849 se aprobaba en sesión de pleno un nuevo nomenclátor para nuestra ciudad que debió causar cierta extrañeza y a buen seguro, disconformidad general en la población, lo que hizo que aparentemente no llegara a aplicarse. Sigue siendo un misterio el por qué de los nombres que se eligieron, pero no creemos alejarnos mucho de la explicación si señalamos a la Masonería como autora. En un texto que Agustín Muñoz incluye en su libro, el autor o quien quiera que presentase al ayuntamiento el nuevo nomenclátor (Un tal Pedro Richart) aseguran que pretenden con estos cambios "haber contribuido con nuestras débiles fuerzas a desarrollar esta parte de la civilización, organizando un servicio que sabrá muy bien apreciar la mucha Ilustración de Jerez". Es evidente a que clase de Ilustración se refiere el autor. A continuación dejamos la selección que hemos hecho junto con el actual y la explicación que hemos dado:

CALLE BOMBA, Actual Cotofre.
Elemento de carácter subversivo, muy usado en atentados contra el poder monárquico por parte de grupos contrarios al régimen opresor. Resulta completamente extraña su utilización. Ningún ayuntamiento hubiera nombrado a una calle de este modo.

CALLE DE LA NADA, ¿Actual Ídolos?
La nada, en contraposición con el todo es un elemento que ya hemos tratado en el Blog. La nada representa aquello intangible, y por lo tanto no material. Uno de los elementos alquímicos es el Aire, y este es igualmente sinónimo de la Nada. La Nada también puede ser una representación del comienzo existencial del universo, donde todo era Nada y Dios se decide a existir. No existe una calle del Todo en Jerez.

CALLE LIMBO, Actual Ánimas
Ánimas es una calle que no hemos incluido aquí, pero que ya de por si es digna de ser comentada, sin embargo, dentro del enigmático Nomenclátor de 1849 su nombre parece hacer referencia al mundo de la Escatología Postmortuoria o Particular, que en el cristianismo, y especialmente en la Teología estudia el destino del alma tras la muerte. El Limbo es, por consiguiente, uno de esos destinos. El Limbo de los Ilustres fue así mismo un concepto interesante de estudio. Una especie de Parnaso donde irían a reunirse aquellos que hubieran alcanzado la Eternidad por medio de las Letras que refería Horapolo en sus Hieroglyphica o la Inmortalidad que tanto preocupa a quienes intervienen en el colosal Sueño de Escipión que sirviera de conclusión a los Seis Libros de la República de Cicerón. Todas sus almas deben estar ahora en ese Limbo.

Otras calles que no hemos tratado aquí, pero que igualmente destacan sobre el resto por su oscuridad en lo que a nombre se refiere. Mostramos aquí el nombre que recibió en 1849 y anterior: Empecinado (Asta), Lágrimas (Orea), De Día (Roalabota), Cuesta del Oeste (Cuesta del Cochino), Desengaño (Limones), Los Tres Reyes (Plaza Belén), Honor (San Juan), Oscura (Rincón Malillo), Plazas Escerrada (San Marcos) y Escondida (Basurto).

3. ¿UN GUSTO POR LOS CALLEJONES Y LAS VÍAS DISCRETAS?
Este detalle se muestra evidente cuando paseamos por estas calles. Muchas de ellas no son más que callejones, calles discretas que la gente no suele conocer. La Calle Compás o Unión son buenos ejemplos. Pero... ¿por qué se cambió el nombre a este tipo de vías? Se nos vienen a la mente dos posibilidades: Que estas calles dieran cobijo a círculos masónicos o a logias y lugares de reunión. Puede que estuvieran ubicados en callejones. No lo creemos así. Si el ayuntamiento de la época era capaz de cambiar el callejero para incluir nombres de marcado carácter ocultista, ¿para qué se iba a refugiar en callejones para no ser descubiertos?
Cabe otra posibilidad: Se cambiaban los nombres donde habitaran personas que no pudieran conocer el significado profundo del nuevo nombre de la calle o plaza donde residían. Y es que si vamos a la Calle Duende, nos será fácil imaginar la clase de personas que allí vivía. O la Calle Unión, donde sabemos que tenían su casa trabajadores de las bodegas. Nadie que residiera en un callejón podía saber que la Palabra Nube se refería a un concepto de marcado carácter hermético, o que el nombre de la Calle Unión no se refería a un partido político de la época, La Unión Liberal, sino al concepto de unidad y fraternidad masónica, quienes no concluyen sus trabajos y reuniones en las logias sin antes mostrar su afecto fraternal con aquellas palabras, que ya sabemos que no fue el destino quien las empleó como lema de Francia: Libertad Igualdad y Fraternidad, con que muestran su unión los masones.

Estos son sólo algunos más de los secretos que alberga Jerez, y que poco a poco se van desentrañando.












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