martes, 20 de diciembre de 2016

El Secreto de la Calle Gaitán y la creación del Universo



De entre todos los símbolos que nos observan desde las alturas en Jerez, hay algunos que pasan completamente desapercibidos mientras caminamos por la ciudad. Puede que sea porque están ubicados para que sea complicado verlos de forma premeditada, o bien porque su simpleza no nos invita a detenernos a meditar sobre su significado. Es probable que si nos topamos con una cruz en una calle, pasemos de largo sin pararnos si quiera a verla detalladamente. En Jerez son varias las cruces repartidas por las calles y esquinas, pero hay una en concreto, que merece la pena una reflexión. 

En la esquina de la Calle Gaitán con la Plaza del Mamelón existe un edificio que tuvo la función de Iglesia y Beaterio, donde en siglos pasados se dio cobijo a prostitutas arrepentidas. Todo acabó con la Desamortización de Mendizábal, que expropió el edificio y lo hizo pasar a manos privadas.

Agustín Muñoz y Gómez, en su Calles y Plazas de Jerez nos cuenta que fue fundado por una tal Ana Díaz, viuda de Juan Sánchez. Según sabemos, la esquina que analizaremos lo fue en su día de la Iglesia del beaterio, y los muros que dan a la Calle Gaitán fueron celdas.

De sus elementos originales poco queda, pero destaca lo que ha propiciado que me detenga a escribir esta entrada. La cruz que adorna la parte superior del guardacantones de la izquierda del edificio


Esquema de la Esquina
La cruz, como tal aquí representada puede tener múltiples interpretaciones, pero fundamentalmente nos centraremos en el círculo que la envuelve y el significado que aporta a la cruz. El Círculo, como ya hemos comentado, es la representacion del principio. El principio para muchas religiones puede ser la nada (curiosa analogía con el cero...) en ese principio sí existía un Dios, pero hasta un momento o una acción determinada, realizada por él,  no se decide a surgir. Este Dios increado se une a una segunda tipología de las que citaremos, la del Dios que existe desde siempre, pero que hasta un momento concreto no quiere crear algo nuevo: la materia. La unión de ambos forma el concepto Bíblico, pero tras un análisis más complejo de las escrituras podríamos dudar. De hecho, la mayoría de filósofos han dudado ante tal cuestión. Parménides determinó que el Dios debía existir desde el principio de los tiempo ya que "Ex nihilo nihil fit" (de la nada, nada surge).

La Creación del Mundo, El Bosco
Desde nuestro punto de vista, el significado primordial del círculo aquí es el mismo que El Bosco mostró en "El Jardín de las Delicias". Cuando cerramos su tríptico nos encontramos con una esfera blanca, dividida en dos, una parte material y otra inmaterial, por lo tanto, intangible (la inferior y superior, respectivamente) Y a la izquierda, en la parte superior y en una esquina, encontramos a Dios, sentado contemplando su creación. Se lee en caracteres góticos "Él mismo lo dijo y todo fue creado. Él lo ordenó y todo fue creado." Esto nos dice que Dios ya estaba allí, y por una acción, en este caso una palabra "...lo dijo y todo fue creado" todo surgió de la nada. Para encontrar el origen de esta acción como causante de la aparición de la materia nos tendriamos que remontar hasta el Mito Heliopolitano de la creacion egipcia o los textos herméticos, donde el Logos o Verbo divide los elementos, separándolos. Este logos divide principalmente al fuego del interior del "corpus húmedo y negro", por lo que es también un punto en común con el Génesis: "y separó Dios la luz de las tinieblas". Pocos saben que Dios, según la biblia creó el universo a partir de una palabra.

El famoso "verbo que se hizo carne" no es otro que una palabra que se tornó materia. Se podría buscar una relación con la famosa teoría del Big Bang. La palabra es un golpe sonoro. El Big Bang, una explosión, también lo es. No debemos sorprendernos si descubrimos que alguien hace mas de 2000 años conocía a la perfección la creación del universo como hoy la concebimos, sólo dista de la actual en el nombre de los componentes envueltos en este proceso. Cualquier gas, se traduce por aire en los textos antiguos. La materia, creada a raíz de este comienzo es aquí nombrada como Tierra. La explosión es fuego. El agua mantiene su nombre.

Los elementos ordenados en la Cruz
de la Calle Gaitán
Y es aquí donde vuelve a entrar en juego la cruz que motiva este artículo. El Orbe dividido en cuatro partes, es una representación de los cuatro elementos que conforman el universo: fuego agua tierra y aire. La cruz de la Calle Gaitán es una representación del universo en su estado inicial, como en el momento de ser creado, cuando sus elementos no estaban mezclados entre sí. En el Génesis se nos muestra por algo tan elemental como la creación del hombre. Dios emplea Barro (tierra compactada con agua), secada al aire y al fuego. Es la representacion más evidente de la mezcla de los cuatro elementos. Es por esto que esta cruz es una imagen del Universo, justo en el momento en el que los cuatro elementos aparecieron y no estaban mezclados, por lo que estaban en orden y armonía.

Cualquiera podría dudar de lo aquí descrito, y pensar que se trata de un mero hecho casual. Baste con ir a alguna Iglesia de factura gótica tardía como San Miguel, Santo Domingo, La Cartuja, San Mateo o San Marcos, y colocarse en el crucero del templo, o en su defecto, bajo la bóveda central. Al levantar la vista sobre nuestras cabezas nos encontraremos con una compleja bóveda de crucería, y en el cruce de sus nervios unos medallones tallados. Si aguzamos la vista distinguiremos las formas del tetramorfos: una representación de los cuatro evangelistas. El Tetramorfos es una evidente representación de los cuatro elementos, ya que desde la antiguedad el Toro (San Lucas) ha representado la Tierra, el Ángel (San Mateo) ha representado el agua. El Águila (San Juan) ha hecho lo propio con el Aire, y el León (San Marcos) con el Fuego.

Todo puede ser una gran casualidad... ¿pero cuantas coincidencias son necesarias para que algo se considere premeditadamente realizado, y no fruto del azar? Esa es la pregunta.








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