sábado, 16 de julio de 2016

El Jerez de los Masones I

Mimbros de una logia masónica en la provincia de Cádiz
Sociedad Secreta para muchos, Secta para otros tantos y Herencia templaria para unos pocos, la Masonería es a día de hoy probablemente una de las sociedades en activo más antiguas. Desde la construcción del Templo de Salomón hasta la Revolución Francesa, pasando por los Canteros y constructores de Catedrales, las raíces de la masonería se pierden en la historia. Sin embargo, no siempre ha funcionado de forma constante. Diferentes intermitencias han hecho que sus trabajos se paralizasen, y en ocasiones, muy probablemente desaparecieran por completo. A pesar de esto, la masonería actual no aparece hasta la reunión que tuvo lugar en 1717 en El Ganso y la Parrilla, un concurrido bar de la capital Británica. A partir de esta fecha, y habiéndose constituido la Gran Logia de Inglaterra, la Masonería no hizo más que crecer, llegando hasta todas las partes del mundo, y Cádiz puede presumir de haber tenido presencia masónica desde una fecha tan temprana como 1726. Pronto aparecerán en la Capital Gaditana diferentes grupos masónicos, usando diferentes ritos, entre ellos el de Memphis Misraim y el Escocés Antiguo y Aceptado. No sólo serán Logias las constituidas, sino también grupos mucho más reducidos donde acaudalados burgueses de todas las partes de España se reunirán y debatirán nuevas propuestas para el gobierno de la nación. Es por ello que generalmente se afirma que la Constitución de Cádiz de 1812 es un buen ejemplo de la presencia de Masones. Entre estas reducidas sociedades se encontraban los Anilleros, quienes se reconocían entre ellos por una sortija en forma de Ouroboros, es decir, la serpiente que se muerde la cola (Serpens qui caudam devorat). Parece ser que terminaron por hundirse tras el intento de golpe de estado de la fuerza realista.
En Jerez la Logia más importante que se fundó fue la Logia Capitular de los Caballeros del Guadalete que desde 1891 hasta los últimos años del siglo XIX, estuvo en funcionamiento. Esta Logia tuvo una vida corta, pero no fue asi para los masones, pues un reguero de miembros de esta sociedad han dejado pruebas de su existencia en Jerez. De una forma u otra, la tradición de los Masones ha penetrado en nuestra cultura, no sólo a modo de leyes o reformas constitucionales, sino también en nuestras ciudades, como nombres de Calles o de decoraciones presentes en edificios. Probablemente sea la Masonería la que impulsara en Jerez el cambio de nombre de una calle por el de Compás, que junto con la Escuadra conforman el emblema más conocido de esta Sociedad. Ninguna explicación se conoce a este cambio, pero no es la única que adoptó un nombre simbólico. Otro ejemplos son Porvenir y Progreso.
Sin embargo, una Dictadura y la construcción de nuevos edificios han hecho que en la actualidad cualquier rastro significativo de la Masonería en Jerez haya desaparecido, o bien fuera ocultado de la vista de todos, como más adelante veremos. La próxima incursión la realizaremos en la Casa del Reputado médico Fermín Aranda, en la esquina de la Calle Granados con la Plaza de las Angustias. A pesar de todas las incógnitas que rodean al insigne cirujano, pretendo hacer ver el vínculo que unía a Aranda con la Masonería, asunto al que varias personas se han aproximado sin aportar datos firmes, a la que en caso de no haber pertenecido se debía sentir muy ligado, pues los azulejos de su casa muestran un profundo conocimiento de esta sociedad. El estudio de la fachada nos proporcionará nuevos datos. Pronto será publicada.

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