domingo, 10 de julio de 2016

Buscando a Polífilo

Basta una palabra para describir este libro: Misterio. La Hypnerotomachia Poliphili lo es. Se ha querido ver como una enciclopedia, y en cierto modo tiene esa función. Aglutina todos los conocimientos del renacimiento sobre el mundo clásico y los alterna con viajes a ruinas antiguas, visitas a jardines alegóricos y encuentros con ninfas, reinas y sacerdotisas vestales, a la par que busca a su querida Polia, ¿acaso una velada referencia a la Sabiduría? Es esta una de las muchas teorías formuladas entorno a este libro, la que habla de un personaje que recorre un mundo soñado para los filósofos renacentistas, lleno de mitología, simbolismo, emblemas y jeroglíficos que emulan a los antiguos egipcios, y que finalmente encuentra a su amada, la Sabiduría, con la que contrae matrimonio en lo que parece ser una ceremonia del Culto romano a Isis, dentro de las religiones mistéricas, pero que también recuerda al Mitraismo, con la presencia de antorchas como las que Cautes y Cautópates llevan acompañando al Mithra Tauróctonos, en el altar.
En cierto modo es curioso como emplea los mismos recursos literarios que los romanos y griegos. La sabiduría revelada mediante un sueño se repite continuamente en esta literatura. Podemos afirmar que Colonna (Si realmente se llamaba así su autor) leyó las traducciones que comenzaron a aparecer entorno a la figura de Ficino y sus seguidores en la Florencia del Quatroccento de los Textos de Hermes Trismegisto, y el famoso Sueño de Escipión, de Cicerón. Ambos tienen en común que comienzan con un sueño. Igual que la Hypnerotomachia.
A pesar de ser un fracaso editorial para la imprenta de Aldo Manuzio (Excesivo gasto en papel, tipografías latinas y una enorme cantidad de xilografías) fue enorme el resurgimiento que tuvo unos siglos después de su impresión. Miles de nobles europeos que comenzaban a formar sus bibliotecas bajo las primeras muestras del Rosacrucismo y de las Tradiciones del Esoterismo Occidental demandaban copias del incunable aldino. El Hijo del propio Aldo también realizo una edición de este texto en 1545. Miles de arquitectos en toda Europa se inspiraban en el enigmático texto para crear jardines, edificios y decoraciones ateniendo a los modelos recogidos por el autor. Jerez y sus alrededores no se quedaron atrás.
Directa o Indirectamente algunos elementos presentes en este libro se encuentran en Jerez. Sólo hay que ser observador y estar familiarizado con el incunable para encontrarlos.

Comenzaremos en el Cabildo Viejo. Obra maestra del renacimiento Jerezano. Su extensa decoración a base de Candelieri ya ha sido analizada por algunos autores, sin añadir ninguna referencia al texto de Francesco Colonna. He aquí un pequeño detalle de la fachada y su correspondiente lugar en la Hypnerotomachia:





















Estos dos Faunos son una clara muestra. Sin embargo, no podemos afirmar con total certeza que el tracista del edificio tuviera como referencia el grabado del libro.

Pasemos ahora a otro elemento: El Bucráneo. Este craneo de Buey es recurrente en la decoración de frisos clásicos, alternados en las metopas. Sin embargo, no es hasta la publicación de la Hypnerotomachia cuando comienzan a aparecer de forma habitual en la arquitectura del renacimiento, y en Jerez lo podemos encontrar en dos edificios de este periodo.

 El primer bucráneo pertenece a la fachada de San Juan de los Caballeros, realizada por Alonso de Vandelvira. Existe un segundo bucráneo en Jerez, esta vez en la Cartuja. Este otro se encuentra aislado, sin una pareja como los de San Juan, por lo que su significado es único. Sólo hace referencia a los frutos del trabajo Ex Labore Fructus, muy probablemente aludiendo al fundador de la Cartuja, Alvaro Obertos de Valeto.

Para seguir encontrando referencias tenemos que ir a Sevilla. Allí, dentro del actualmente mermado programa iconológico renacentista ideado por Benvenuto Tortello dentro de los Jardines de la Casa Pilatos se encuentra una gruta-fuente donde vemos a una mujer dormida, probablemente Venus o una Ninfa. Estas ninfas dormidas eran las protectoras de las Fuentes, y así aparecen en un grabado de la Hypnerotomachia. Aunque no sabemos si la ninfa de la Casa Pilatos también estaba equipada con el mecanismo descrito en el libro, Colonna indica que de uno de sus pechos brotaba agua fría y de otro, agua caliente.
Este detalle aparece en la Fuga de Atalanta, de Michael Maier, donde en su Emblema cuarenta nos describe una fuente de la que brotan dos chorros: uno frío y otro caliente. Da el nombre de "Fuente de la Virgen" a esta estructura. De nuevo una alusión a la virgen representada en Pilatos.

Quiero terminar esta entrada dejando la puerta abierta a nuevos elementos basados en este libro, y con un cuadro de Lucas Cranach: La Ninfa de la Fuente, pintura en la que una enigmática mujer delicadamente nos dice: Fontis nympha sacri somnum, ne rumpe quiesco. Yo, Ninfa sagrada de esta fuente. No interrumpas mi Sueño.


3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Interesante FRANCESCUS COLUMNA (Hypnerotomachia Poliphili)
    ¡Bravo! Por este blog "Simbología en Jerez", aporta y enriquece.
    Un saludo

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    1. Muchas gracias por tu comentario, Eduardo. Y como siempre, te agradezco toda la información que tu web ofrece. Un saludo!

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