viernes, 24 de marzo de 2017

La imagen del Diablo en Jerez

La imagen del Diablo en Jerez es una de tantas realidades desconocidas de esta ciudad. Un buen ejemplo es la Iglesia de San Miguel. Hemos pasado tantas veces por delante de su retablo que no nos percatamos de un hecho muy interesante. El sacerdote, a la hora de oficiar la misa lo está haciendo debajo de una maravillosa representación de las jerarquías infernales, obra de la genial mente de Martínez Montañés.

¿A qué me refiero haciendo incapié en este fragmento del retablo de San Miguel? A la presencia de representaciones del maligno en las Iglesias. 

Pretendemos en esta entrada recoger algunas de estas escenas para que el lector tome conciencia de la importancia del maligno en la simbología de los templos.


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El Sueño de Jacob, según Ribera
La Iglesia es la casa de Dios y la puerta del cielo. Esto se aseguró luego de que Jacob despertara de un sueño que tuvo, no sin antes decir "¡Qué temible es este lugar!" Es sorprendente que Jacob dijera estas palabras luego de haber tenido una visión que inspiraría a quienes leyeran su historia en el Génesis (Gen. 28, 11-19). Y es que la casa de Dios no es sólo un lugar para la adoración de este, sino también para hacer temer al visitante, ya que el mero hecho de estar ante Dios ya es algo que inspira respeto y temor por parte de quienes habitan su creación.

Sin embargo, también el Diablo es una parte fundamental de la Doctrina, y aunque resulte sorprendente, existen casos de herejes condenados por no creer en Él. Creer en el Diablo llega a ser dogma de fe en el Catolicismo (1). De no existir, Toda la Fe se iría a pique, pues no habría nada de lo que apartarse para lograr la salvación. Ciertamente supuso un problema serio para algunas corrientes heterodoxas del cristianismo este punto. Los Cátaros se hicieron esta pregunta:

- ¿Si Dios es el creador del Universo, y de todo lo que en él mora (Incluidos ángeles y demás jerarquías celestiales) Y además es omnipotente y omnisciente... ¿Cómo no supo que se le revelarían algunos ángeles y se volverían malignos y en su contra?

Probable representación de Psicomachia
en Ponce de León. El Dragón es siempre
el maligno y el león puede referirse a Jesús (3)


Terminaron por concluir que existían dos principios. Uno maligno y otro bueno (2). Uno que encarnaba el mal y otro al bien. Y que están en lucha constante para evitar que uno supere al otro. Esta lucha, que se denomina Psicomachia, está representada en el retablo de San Miguel, y justamente es eso lo que muestra la escena que abre el artículo. Vemos en el plano superior a dos ángeles acompañando a San Miguel, (Príncipe de los Ángeles, vencedor sobre el Diablo) doblegando a las legiones infernales. Lo propio en este caso es que los demonios estuvieran en igualdad numérica con los ángeles, pero eso habría sido demasiado aplastante. Están en minoría porque ellos tienen ayuda de Dios. Y no hemos de olvidar que simpre "Christus vincit, Christus regnat et Christus imperat..."  


Ciertamente, esta lucha de poderes es fundamental en la religión, y en este artículo recorreremos algunas de las representaciones del Diablo en Jerez, todas ellas en Iglesias o edificios religiosos.


1. SAN MIGUEL

Portada de la Inmaculada
Además de la célebre representación de la batalla de los ángeles y las escenas que en las bóvedas se dan, existe una tercera que generalmente pasa desapercibida por sus dimensiones reducidas.
Se encuentra en una de las portadas laterales, la de la Inmaculada, en el lado de la Epístola. Hemos de decir que esta advocación es barroca, y que su escultura es un añadido posterior. Recordemos la importacia y popularidad de la Inmaculada en el XVIII, esta advocación tiene un profundo trasfondo simbólico que ya trataremos más adelante.
Volviendo a la portada, es en sí misma una bella obra gótica tardía, muy propia de la zona geográfica donde nos encontramos, y sigue los modelos arquitectónicos de la Catedral de Sevilla. Se compone de dos contrafuertes divididos por una repisa, la parte inferior compuesta de hornacinas vacías  con doseles y la superior acabada en pináculos con lineas de crochets. Estos dos contrafuertes enmarcan un arco ojival, con tres arquivoltas de profundidad, y sobre estos un gablete de nuevo con crochets que en su interior cobija un jarrón con lirios.
A diferencia de lo que luego veremos que ocurre en Santiago, las cardinas que campan a lo largo de las molduras del arco ojival no tienen ningún elemento decorativo propio de los bestiarios, sin embargo resulta muy interesante el contrafuerte derecho, que sobre una de las hornacinas vacías tiene una de las repisadas mencionadas formada por un friso figurativo, muy similar a los que encontramos en los claustros de Santo Domingo de los que luego hablaremos.
Personaje con gorro, Santigo (Izq.) San Miguel (Dcha.)
Vemos en este friso pequeño (de izq. a dcha.) a un diablo o un miembro de las huestes infernales junto con un interesante personaje que se repite en la Iglesia de Santiago, en la portada principal, que porta un gorro picudo con unas estrías verticales. Junto a este personaje vemos lo que parece ser un animal, pero que al estar de espaldas resulta complicado de identificar. Con mucha seguridad se trate del Condenado. Dada la erosión de la piedra, es difícil concluir que herejía se le atribuye a este, pero muy probablemente porte en su cabeza un Sambenito, el famoso sombrero que tenían que llevar los condenados por el Santo Oficio. Otra opción sería que representara a un mago, o algún personaje condenado por brujería. A su lado encontramos otra figura demoníaca, un ser del que solo se distinguen unas garras con filosas uñas. La función de los seres que circundan al hombre del gorro es la de llevarlo a cumplir su condena. Resulta destacable que el autor haya dejado a un lado el hieratismo tan propio del gótico para hacernos intuir mediante la ondulación de los personajes que estos dos personajes demoníacos están arrastrando a este personaje y ejerciendo una fuerza sobre él de la que no se puede liberar. 

Existe una última representación, aunque no demoníaca, pero si enigmática, que pone en relación las dos portadas. 
Santiago y San Miguel, Contrafuerte izquierdo de la portada del lado de la Epístola
2. SANTIAGO

La sobriedad de Santiago contrasta con el esplendor barroco que aun conserva San Miguel gracias a su retablo. Simbólicamente hablando también es muy pobre en su interior, pero no así en sus portadas. San Miguel es justo al contrario. Muy expresiva en su interior (bóvedas) y muda prácticamente en el exterior, a excepción, como ya hemos dicho, de su portada de la Inmaculada.
Nos centraremos en las representaciones de la portada principal y de la Epístola. Esta segunda tiene la advocación de Santiago, y está presidida en su hornacina principal por una escultura del taller de Pedro Millán del santo que también da nombre a la iglesia. Esta vez la advocación sí es de época, no como en San Miguel.
La portada de la que ahora hablamos es igual arquitectónicamente hablando a la de San Miguel, por lo que no nos centraremos en este tema. Sin embargo, si algo la hace única, es la profusa ornamentación que la recorre. Vemos toda clase de escenas propias de los bestiarios medievales, aunque no nos es difícil imaginar como representa las psicomachias de las que ya hemos tratado, e incluso a quienes se salvan y no a la hora de ir al cielo. Así veremos a nobles y reyes, o a pecadores representados en extrañas contorsiones.

Como ejemplos, mostramos aquí a tres personajes muy propios del lenguaje simbólico de los templos de este periodo: el elemento tentador, en este caso un dragón o monstruo con cola y alas; quien cae en la tentación, una mujer en escorzo y por ultimo, el camino a la salvación, encarnado por un ángel (elemento divino) con las manos en posición orante. La oración es una vía a la salvación.

La Tentación, El Pecado, La Salvación. El Diablo, El Pecador, El ángel
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No nos centraremos mucho más en esta portada, pues creemos que con lo ya dicho el lector puede imaginar en que se centra el mensaje que dejaron a muy finales del XV (4) quienes realizaran esta obra. En cuanto a la portada principal, presenta el mismo tipo de decoración e incluso a algunos personajes idénticos a los de las portadas ya tratadas de San Miguel y Santiago, lo cual denota que deben estar en relación, no sólo estas dos iglesias, si no también arcos

Si algo prima en la entrada principal son las legiones angelicales que vemos repartidas a lo largo de los frisos de cardinas y ornamentos vegetales propios del gótico tardio. Las imágenes son de una factura tosca y pobre, pero aun así trasmiten un mensaje que la no muy dura piedra de nuestra zona ha conservado hasta hoy en día


En la foto de la izquierda vemos una imagen representativa de lo que digo, gran cantidad de ángeles que juntan sus manos en oración alrededor de la hornacina vacía. Quizás no sea la más emblemática portada sonora, como el Pórtico de la Gloria que está repleta de instrumentos musicales, pero también es esta una portada con sonido (imaginario, obviamente) pues hemos de concebirla llena de ángeles que rezan, o cantan alabanzas a Dios o la Virgen. Esta es una imagen muy distinta a la que solemos tener de las obras del gótico, que no son tan silenciosas como imaginamos.





3. CLAUSTROS DE SANTO DOMINGO

Imagen relacionadaUna de las obras más armoniosas y estéticas de toda la arquitectura gótica que se ha conservado en Jerez es sin duda el Claustro grande del que fuera convento de Santo Domingo. Se estructura mediante cuatro crujías que se abren al patio con cuatro pandas de arcos ojivales cerrados por un diseño calado gótico a excepción del arco central de cada galería que ve cambiadas sus columnas por un arco rebajado que permite el paso desde el interior hasta el centro del claustro.

Ciertamente, el Claustro principal de Santo Domingo ha perdido parte de su contenido simbólico por distintas reformas, desafortunadas restauraciones, ventas de su patrimonio y el paso del tiempo, pero aun así quedan en el ciertos elementos de gran interés, principalmente en las ménsulas en las que mueren los nervios de las bóvedas.
Las ménsulas sobre las que generalmente se asienta una cornisa que recorre todo el perímetro del claustro eran ampliamente usadas para añadir elementos figurativos que contrastan con la sobriedad general del conjunto. Valgan como ejemplos el claustro mayor de la Cartuja de la Defensión y el Claustro de la Merced, que junto con el que ahora tratamos en este artículo son los únicos espacios conventuales que conservan sus zonas claustrales.

Como digo, estas ménsulas (también conocidas como Culs-de-lampe) están pobladas de seres propios de bestiarios o de cardinas y decoraciones vegetales propias del gótico.

En este caso vemos a dos perros que tiran a derecha e izquierda de una mujer. Es ciertamente complejo el mensaje de esta ménsula, pero es posible aproximarnos a su significado:
Puede ser una advertencia para los monjes, pues la mujer representa al pecado, o al deseo lujurioso (como ya vimos en Santiago, las mujeres en contorsiones suelen representar esto) y a su vez está siendo castigada por dos cánidos de afilados dientes. Esto quiere decir que los monjes en caso de sucumbir al pecado serán castigados. En este caso debemos entender al perro como ejecutor del castigo divino sobre la mujer. En la tradición griega se trata a los perros o lobos como seres insensibles que no temerán en ejecutar la condena de los dioses. Así se nos dice en la Hypnerotomachia Poliphili de Colonna que ΘΕΟΝ ΛΥΚΟΣ ΔΥΣΑΛΓΗΤΟΣ (El lobo de los Dioses es insensible) (5)
Sin embargo, no hemos de olvidar que perros y lobos son también demoníacos, calificados de envidiosos por los viejos bestiarios, y en la portada de entrecoros de la Cartuja jerezana vemos a uno de estos animales junto a Caín.
Es por tanto ambigua esta ménsula, pues los lobos o perros pueden ser tanto el Maligno como Dios.

En este caso sí está clara la representación del diablo, es más, es de las pocas representaciones de diablos como tal (y no bajo aspecto animal) en toda la zona.
La representación es muy al gusto gótico, y muy similar a pinturas y tallas de la época, con colmillos que salen de la boca y orejas grandes. Está detrás de un hombre, que se aferra a la parte superior de la ménsula para evitar ser arrastrado al infierno junto con el diablo. Tras él se distinguen unas piernas, a buen seguro de otro condenado. Es esta una escena dura, que en su día debió hacer reflexionar a quien la viera, y así cumplir su función.


Notas:

1. El consejo Lateranense de 1215 lo eleva a Dogma de Fe. Podemos apoyar esto mediante las palabras de Jesucristo en la Biblia que lo llama "Príncipe de este mundo"
2. ANÓNIMO: "El Libro de los dos principios", en VVAA, El Legado secreto de los Cátaros, Madrid, Ediciones Siruela, 2004.
3. CHARBONNEAU LASSAY, Louis: "El Bestiario de Cristo", José J. de Olañeta Editor, 1997
4. CARAMAZANA MALIA, David y ROMERO BEJARANO, Manuel: "Nuevos datos sobre las "portadas góticas gaditanas": El patrocinio del cardenal Diego Hurtado de Mendoza en la Parroquia de Santiago de Jerez y la autoría de Rodrigo de Alcalá en la Parroquia de San Jorge de Alcalá de los Gazules." en VVAA, Laboratorio de Arte 28, Sevilla, 2016.
5. COLONNA, Francesco: Sueño de Polífilo, Acantilado, 2008.










sábado, 28 de enero de 2017

Masones y Enigmas en las Calles de Jerez

Buscar el rastro de la Masonería en una ciudad como Jerez no es nada sencillo. Es sumamente difícil hacerlo por dos motivos. El primero es la corta existencia de esta sociedad en nuestra ciudad. A finales del XIX las logias jerezanas habían cerrado y finalizado sus trabajos por la crisis de este grupo. Diferentes motivos se dan a esta crisis que terminó por hacer desaparecer a la Masonería de casi todo el mapa de España. Aun así, algunos pequeños criptogrupos subsistirían en las grandes capitales, pero por ejemplo, en Jerez, el número de masones dispuestos a continuar en las logias se redució tan bruscamente que desaparecieron. Realmente, la primera Logia capitular jerezana se funda en fecha muy tardía, a eso se suma que cualquier rastro masónico se eliminaba bruscamente en el momento en el que el ayuntamiento dejaba de estar compuesto por masones, o cuando, como terminó por ocurrir, la Masonería se prohibió en el país. Y es que, aunque pueda resultar sorprendente, en ciudades como Barcelona el 80% del consistorio en diferentes fechas del Siglo XIX estaba formada por hermanos masones. Con mucha seguridad en algún momento del XIX en Jerez debió ocurrir algo similar. Sin embargo, el problema de la Masonería en estas zonas de España es que nunca terminaba de asentarse. La Religión Católica siempre ha estado arraigada a Andalucía y al Sur de España fuertemente. Y principalmente el culto a la Virgen, lo cual puede ser (y casi seguro sea) una reminiscencia de antiguos cultos a la Diosa. Esto lo trataremos en próximos artículos. 
Calles y Plazas de Jerez, 1903
Como decía, los consistorios modificaban nombres de calles, erigían monumentos e incorporaban elementos en la ciudad como guiño a la sociedad a la que pertenecían. Y en Jerez puede que nunca lleguemos a saber si realmente existían estos añadidos o si son fruto de la casualidad. Nos centraremos en esta ocasión en el nombre de las calles. Y es que este es un patrimonio que no se suele analizar desde este punto de vista. Existe una obra fundamental que tiene por objeto el estudio de las calles de nuestra ciudad, elaborado por Agustín Muñoz y Gómez, y publicado en 1903. En este trabajo se nos muestra la historia de las calles y el significado de sus nombres. Muchos de estos no son complejos ni presentan mucho que investigar en ellos. El nombre de Larga o Ancha se nos muestra completamente simple, pero no tanto el de Nube, Bomba, Duende, Constancia...
Puede que el lector de este Blog a fecha de hoy no conozca o sea capaz de situar estas calles en el callejero de Jerez, pero existieron o existen, algunas con distinto nombre, otras desaparecidas por las distintas reformas urbanísticas, ensanches y transformaciones que Jerez ha sufrido, pero lo fundamental es que en su día tuvieron una funcion más profunda que la de facilitar el envío de cartas, la búsqueda de la residencia de alguien, o la redacción de un patrón municipal.

1. LAS CALLES, SIGNOS DE RECONOCIMIENTO

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Distintos signos de reconocimiento de la Masonería Americana
En la Masonería y en diversas sociedades secretas se emplean los llamados Signos de Reconocimiento o de Paso que son usados para que distintos miembros se reconozcan sin que nadie lo sepa. Un buen ejemplo de su uso fueron las reuniones ilustradas o las fiestas que se organizaban en la Europa del Siglo XVIII y XIX. Ante una multitud, dos miembros se reconocen como miembros de la misma logia. Para saludarse de forma fraternal, se darán la mano de un modo determinado y complejo para evitar que sea muy llamativo, pero lo suficientemente discreto como para no ser reconocido. Quien sabe si los distintos cabildos municipales usaran modos similares para ser reconocidos, o para mostrar el orgullo que sentían de pertenecer a cierta sociedad o grupo.
Pero seamos realistas ¿Que sentido tiene poner a la vista de todos lo que se supone que debe ser secreto y quedar oculto?
Desde tiempos muy antiguos, los nobles y las clases privilegiadas han sentido la necesidad (o al menos eso parece) de mostrar sus ideales filosóficos, y creencias espirituales. Esto se podía llevar a cabo con una cruz en la fachada de la casa solariega, o con un intrincado programa iconológico en el que el noble se servía de fuentes clásicas para crear un mensaje perdurable en el tiempo al estar tallado en la piedra. Sin embargo, hay una salvedad: estos programas iconológicos o simbólicos estaban reservados a personas cultas. Sólo un iniciado vería más allá de una representación de una lechuza o del famoso Ojo Panóptico, tan conocido por su importancia masónica, pero con una significado cristiano profundamente olvidado.
Y al fin llegamos a la clave de todo. Quienes aportaran ese patrimonio simbólico prohibido y heterodoxo que son tanto los nombres de las calles como los símbolos ocultos en templos y palacios no tenían miedo alguno a ser descubiertos. Nos atreveríamos a decir que en muchos casos se mofaban de la Iglesia y de las autoridades eclesiásticas, no obstante, esta explosión y apertura hacia la expresión del símbolo es mucho más evidente a partir del Renacimiento. En el Gótico hemos dado buena cuenta de la presencia de elementos paganos, herméticos y heterodoxos en la Iglesia de San Miguel, pero aun nos quedan entre otras, Santiago y San Lucas, donde sabemos con total certeza que estaba en el ánimo de sus constructores el ocultar elementos poco lícitos en aquellos tiempos.
Dicho esto, pasemos a intentar desentrañar los secretos de estas calles.

2. CALLES ENIGMÁTICAS: SENTIDOS OCULTOS Y SELECCIÓN.

Para acometer este artículo hemos trabajado con la obra citada al principio de la entrada: Las Calles y Plazas de Jerez de Agustín Muñoz y Gómez. Dentro de los diferentes listados que este libro incluye, hemos localizado calles y plazas con nombres "sospechosos". Los nombres seleccionados han sido extraídos por no encajar con el resto del callejero de Jerez. Han sido muy gratas las sorpresas al ver que el autor del libro, al hablar de estas calles era incapaz de dar una explicación, o que cuando la daba, era vaga o poco creíble.
Estas son las calles seleccionadas, sus explicaciones y el sentido oculto:

· LAS DOS CALLES UNIÓN:

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Calle Unión, en González Byass
  · CONSTANCIA: también llamada Calle Unión. Se encuentra actualmente dentro del complejo bodeguero de González Byass, y parece ser que se debe a la empresa González y Bubosc (actual González Byass) el nombre con el que fue llamada. Según nos dice Muñoz se trataba "de un estímulo a la Constancia y Laboriosidad que aportan frutos óptimos" para los empleados de la empresa vinatera. Desde una visión masónica, existe un lema fundamental: "Celo, Fervor y Constancia" que implica la importancia de estos tres principios en el correcto desarrollo de los trabajos en la Logia. Celo puede ser en este contexto sinónimo de Laboriosidad, ya que una de sus acepciones es la de "interés extremado y activo que alguien siente por una causa o por una persona".
Dicho esto, si se cumplen los principios de Celo (Laboriosidad) y Constancia, en parte veremos un fervor por parte de quien los cumple para con su oficio. Así se cumple el citado lema masónico.

  · UNIÓN: Une la Plaza Doña Blanca con el Teatro Villamarta. Se trata de una calle que suele pasar desapercibida, pero es sin dudas la que mayor convicción masónica ofrece en este estudio. Parece ser que recibe el nombre de unión por su función, que era unir la desaparecida Iglesia Nuestra Señora de las Lágrimas con el Convento de la Veracruz, que se alzaba en el solar del actual Teatro Villamarta. El lector puede preguntarse el por qué del interés en las Calles con el topónimo Unión; lo explicaremos en breve. Sin embargo, aun pudiendo quedar esclarecidas nuestras sospechas, pasa y resulta que no fue este su único nombre, ya que en la época de la Segunda República tomó el nombre de "Mariana de Pineda".
Esta mujer, hoy sumida en un olvido que en parte debemos a la Dictadura Franquista, fue una de las mayores defensoras de la libertad y los valores. Murió como mártir en la ciudad donde nació, Granada, siendo agarrotada publicamente en 1831. La historia de Mariana Pineda, lejos de ser tomada como un motivo de miedo y precaución por quienes representaban la oposición liberal a Fernando VII, fue tomada como heroína. Lo cierto es que se le incautó una bandera con las palabras "Libertad, Igualdad y Ley" enmarcando un triángulo central. Esta frase es demasiado similar como para ser coincidencia a la famosa "Libertad, Igualdad y Fraternidad". Estas palabras son sentenciadas al concluir los trabajos en la Logia Masónica, y muestran la unión de sus miembros. (¿Una coincidencia con el actual nombre de la Calle?) Podemos imaginar a Fernando VII bastante aterrado con la parafernalia masónica, pues años antes se había desarticulado una trabada conspiración que pretendía raptarle en uno de los prostíbulos que frecuentaba para luego instaurar un verdadero gobierno liberal. La conspiración recibió el nombre de "El Triángulo", y se achacó rápidamente a la Masonería y a la Orden de los Iluminados de Baviera, bajo el gobierno de Adam Weishaupt.  Ya sabemos el desencanto general que causaba la figura de Fernando VII, quien había traicionado su palabra de ejercer un gobierno liberal. Todos los avances que parecían implantarse en España retrocedieron bruscamente como consecuencia de los distintos golpes que asestaron al gobierno del Rey.
La figura de Mariana Pineda tiene un resurgimiento enorme con la llegada de la República, y a día de hoy son múltiples las logias masónicas que llevan su nombre.


· COMPÁS: Ya la reseñamos en un artículo hace varios meses, y aun habiendo encontrado una explicación, no cabe más remedio que incluirla aquí. Anteriormente se llamó Compás de San Cristóbal, por el convento sito en la actual Plaza del Banco. El compás de un edificio es una zona amplia y sin edificaciones ubicado al frente generalmente de una iglesia. Sin embargo, esta calle poco tiene de esas características, pues es un estrecho callejón en recodo que en nada se parece. Puede que en épocas anteriores no tuviera esta apariencia, pero la duda siempre estará ahí. Y es que siendo el compás junto con la escuadra el emblema masónico por excelencia, es difícil no mencionarla aquí.


· NUBE: Extraño nombre que recibe una Calle situada junto a la Cuesta de la Chaparra. Su origen,  es un completo enigma.
La Nube es un importante símbolo en la tradición mística cristiana. Pseudo Dionisio Areopagita, seguidor de quien se nombró patrón de Jerez, la trata en su Teología Mística bajo el nombre de "Tinieblas del No-Saber". Siglos más tarde, aunque claramente influenciada por la obra del Pseudo Dionisio, aparece en Inglaterra en el Siglo XIV la llamada Nube del No Saber, un interesante tratado referido a la contamplación dentro de la vida cristiana. Pero no podemos olvidar el desconocido vínculo que une a Pseudo Dionisio con las sociedades iniciáticas, y es que, su ya citada Teología Mística comienza llamando al silencio ante los no iniciados. Esto resulta muy interesante, pues advierte de que se tenga "cuidado de que nada de esto llegue a oídos de ignorantes" ya que dice que son esclavos de las cosas mundanas, imaginando que no hay nada más allá. Así mismo, parece imposible que un filósofo del siglo V empleara la expresión "mentes deslumbradas". ¿No es acaso con la ilustración y el siglo de las luces cuando la Masonería vive su mayor auge?


· DUENDE: Es esta una historia cuanto menos curiosa y desconocida, que aunque no está relacionada con las sociedades, si lo está con los secretos más negros de Jerez. La Calle duende recibe este nombre por las supuestas apariciones que allí tenían lugar por parte de un asesino. Según narra el autor del libro, un hombre quitó la vida en la casa número 12 (que por suerte se ha conservado sin alteraciones) a su esposa. De este crimen nada es seguro, y en este punto se dividen las leyendas, pero tienen un denominador común: Una criatura, que los vecinos denominan como "duende" (probablemente se referirían a algún tipo de espectro, ya que la concepción actual que de un duende tenemos es muy distinta e influenciada por la tradición celta) se aparecía en las inmediaciones de la casa, pero nunca sabremos si era el espíritu de la mujer asesinada o el del marido, que hay quien dice que terminó por ahorcarse o por ser ahorcado. Sea como sea, este es uno de los poquísimos sucesos registrados de apariciones fantasmales en Jerez, que pocas veces están tan documentados.

2.1 EL NOMENCLÁTOR DE 1849: UN HECHO INEXPLICABLE.
Si las anteriores calles destacan por sus nombres, con profundos dobles significados o nomenclaturas enigmáticas, se dio en Jerez un hecho sumamente extraño, del que apenas se tienen datos y que por consiguiente ha pasado desapercibido por quienes han estudiado las calles de Jerez. El 30 de junio de 1849 se aprobaba en sesión de pleno un nuevo nomenclátor para nuestra ciudad que debió causar cierta extrañeza y a buen seguro, disconformidad general en la población, lo que hizo que aparentemente no llegara a aplicarse. Sigue siendo un misterio el por qué de los nombres que se eligieron, pero no creemos alejarnos mucho de la explicación si señalamos a la Masonería como autora. En un texto que Agustín Muñoz incluye en su libro, el autor o quien quiera que presentase al ayuntamiento el nuevo nomenclátor (Un tal Pedro Richart) aseguran que pretenden con estos cambios "haber contribuido con nuestras débiles fuerzas a desarrollar esta parte de la civilización, organizando un servicio que sabrá muy bien apreciar la mucha Ilustración de Jerez". Es evidente a que clase de Ilustración se refiere el autor. A continuación dejamos la selección que hemos hecho junto con el actual y la explicación que hemos dado:

CALLE BOMBA, Actual Cotofre.
Elemento de carácter subversivo, muy usado en atentados contra el poder monárquico por parte de grupos contrarios al régimen opresor. Resulta completamente extraña su utilización. Ningún ayuntamiento hubiera nombrado a una calle de este modo.

CALLE DE LA NADA, ¿Actual Ídolos?
La nada, en contraposición con el todo es un elemento que ya hemos tratado en el Blog. La nada representa aquello intangible, y por lo tanto no material. Uno de los elementos alquímicos es el Aire, y este es igualmente sinónimo de la Nada. La Nada también puede ser una representación del comienzo existencial del universo, donde todo era Nada y Dios se decide a existir. No existe una calle del Todo en Jerez.

CALLE LIMBO, Actual Ánimas
Ánimas es una calle que no hemos incluido aquí, pero que ya de por si es digna de ser comentada, sin embargo, dentro del enigmático Nomenclátor de 1849 su nombre parece hacer referencia al mundo de la Escatología Postmortuoria o Particular, que en el cristianismo, y especialmente en la Teología estudia el destino del alma tras la muerte. El Limbo es, por consiguiente, uno de esos destinos. El Limbo de los Ilustres fue así mismo un concepto interesante de estudio. Una especie de Parnaso donde irían a reunirse aquellos que hubieran alcanzado la Eternidad por medio de las Letras que refería Horapolo en sus Hieroglyphica o la Inmortalidad que tanto preocupa a quienes intervienen en el colosal Sueño de Escipión que sirviera de conclusión a los Seis Libros de la República de Cicerón. Todas sus almas deben estar ahora en ese Limbo.

Otras calles que no hemos tratado aquí, pero que igualmente destacan sobre el resto por su oscuridad en lo que a nombre se refiere. Mostramos aquí el nombre que recibió en 1849 y anterior: Empecinado (Asta), Lágrimas (Orea), De Día (Roalabota), Cuesta del Oeste (Cuesta del Cochino), Desengaño (Limones), Los Tres Reyes (Plaza Belén), Honor (San Juan), Oscura (Rincón Malillo), Plazas Escerrada (San Marcos) y Escondida (Basurto).

3. ¿UN GUSTO POR LOS CALLEJONES Y LAS VÍAS DISCRETAS?
Este detalle se muestra evidente cuando paseamos por estas calles. Muchas de ellas no son más que callejones, calles discretas que la gente no suele conocer. La Calle Compás o Unión son buenos ejemplos. Pero... ¿por qué se cambió el nombre a este tipo de vías? Se nos vienen a la mente dos posibilidades: Que estas calles dieran cobijo a círculos masónicos o a logias y lugares de reunión. Puede que estuvieran ubicados en callejones. No lo creemos así. Si el ayuntamiento de la época era capaz de cambiar el callejero para incluir nombres de marcado carácter ocultista, ¿para qué se iba a refugiar en callejones para no ser descubiertos?
Cabe otra posibilidad: Se cambiaban los nombres donde habitaran personas que no pudieran conocer el significado profundo del nuevo nombre de la calle o plaza donde residían. Y es que si vamos a la Calle Duende, nos será fácil imaginar la clase de personas que allí vivía. O la Calle Unión, donde sabemos que tenían su casa trabajadores de las bodegas. Nadie que residiera en un callejón podía saber que la Palabra Nube se refería a un concepto de marcado carácter hermético, o que el nombre de la Calle Unión no se refería a un partido político de la época, La Unión Liberal, sino al concepto de unidad y fraternidad masónica, quienes no concluyen sus trabajos y reuniones en las logias sin antes mostrar su afecto fraternal con aquellas palabras, que ya sabemos que no fue el destino quien las empleó como lema de Francia: Libertad Igualdad y Fraternidad, con que muestran su unión los masones.

Estos son sólo algunos más de los secretos que alberga Jerez, y que poco a poco se van desentrañando.












martes, 20 de diciembre de 2016

El Secreto de la Calle Gaitán y la creación del Universo



De entre todos los símbolos que nos observan desde las alturas en Jerez, hay algunos que pasan completamente desapercibidos mientras caminamos por la ciudad. Puede que sea porque están ubicados para que sea complicado verlos de forma premeditada, o bien porque su simpleza no nos invita a detenernos a meditar sobre su significado. Es probable que si nos topamos con una cruz en una calle, pasemos de largo sin pararnos si quiera a verla detalladamente. En Jerez son varias las cruces repartidas por las calles y esquinas, pero hay una en concreto, que merece la pena una reflexión. 

En la esquina de la Calle Gaitán con la Plaza del Mamelón existe un edificio que tuvo la función de Iglesia y Beaterio, donde en siglos pasados se dio cobijo a prostitutas arrepentidas. Todo acabó con la Desamortización de Mendizábal, que expropió el edificio y lo hizo pasar a manos privadas.

Agustín Muñoz y Gómez, en su Calles y Plazas de Jerez nos cuenta que fue fundado por una tal Ana Díaz, viuda de Juan Sánchez. Según sabemos, la esquina que analizaremos lo fue en su día de la Iglesia del beaterio, y los muros que dan a la Calle Gaitán fueron celdas.

De sus elementos originales poco queda, pero destaca lo que ha propiciado que me detenga a escribir esta entrada. La cruz que adorna la parte superior del guardacantones de la izquierda del edificio


Esquema de la Esquina
La cruz, como tal aquí representada puede tener múltiples interpretaciones, pero fundamentalmente nos centraremos en el círculo que la envuelve y el significado que aporta a la cruz. El Círculo, como ya hemos comentado, es la representacion del principio. El principio para muchas religiones puede ser la nada (curiosa analogía con el cero...) en ese principio sí existía un Dios, pero hasta un momento o una acción determinada, realizada por él,  no se decide a surgir. Este Dios increado se une a una segunda tipología de las que citaremos, la del Dios que existe desde siempre, pero que hasta un momento concreto no quiere crear algo nuevo: la materia. La unión de ambos forma el concepto Bíblico, pero tras un análisis más complejo de las escrituras podríamos dudar. De hecho, la mayoría de filósofos han dudado ante tal cuestión. Parménides determinó que el Dios debía existir desde el principio de los tiempo ya que "Ex nihilo nihil fit" (de la nada, nada surge).

La Creación del Mundo, El Bosco
Desde nuestro punto de vista, el significado primordial del círculo aquí es el mismo que El Bosco mostró en "El Jardín de las Delicias". Cuando cerramos su tríptico nos encontramos con una esfera blanca, dividida en dos, una parte material y otra inmaterial, por lo tanto, intangible (la inferior y superior, respectivamente) Y a la izquierda, en la parte superior y en una esquina, encontramos a Dios, sentado contemplando su creación. Se lee en caracteres góticos "Él mismo lo dijo y todo fue creado. Él lo ordenó y todo fue creado." Esto nos dice que Dios ya estaba allí, y por una acción, en este caso una palabra "...lo dijo y todo fue creado" todo surgió de la nada. Para encontrar el origen de esta acción como causante de la aparición de la materia nos tendriamos que remontar hasta el Mito Heliopolitano de la creacion egipcia o los textos herméticos, donde el Logos o Verbo divide los elementos, separándolos. Este logos divide principalmente al fuego del interior del "corpus húmedo y negro", por lo que es también un punto en común con el Génesis: "y separó Dios la luz de las tinieblas". Pocos saben que Dios, según la biblia creó el universo a partir de una palabra.

El famoso "verbo que se hizo carne" no es otro que una palabra que se tornó materia. Se podría buscar una relación con la famosa teoría del Big Bang. La palabra es un golpe sonoro. El Big Bang, una explosión, también lo es. No debemos sorprendernos si descubrimos que alguien hace mas de 2000 años conocía a la perfección la creación del universo como hoy la concebimos, sólo dista de la actual en el nombre de los componentes envueltos en este proceso. Cualquier gas, se traduce por aire en los textos antiguos. La materia, creada a raíz de este comienzo es aquí nombrada como Tierra. La explosión es fuego. El agua mantiene su nombre.

Los elementos ordenados en la Cruz
de la Calle Gaitán
Y es aquí donde vuelve a entrar en juego la cruz que motiva este artículo. El Orbe dividido en cuatro partes, es una representación de los cuatro elementos que conforman el universo: fuego agua tierra y aire. La cruz de la Calle Gaitán es una representación del universo en su estado inicial, como en el momento de ser creado, cuando sus elementos no estaban mezclados entre sí. En el Génesis se nos muestra por algo tan elemental como la creación del hombre. Dios emplea Barro (tierra compactada con agua), secada al aire y al fuego. Es la representacion más evidente de la mezcla de los cuatro elementos. Es por esto que esta cruz es una imagen del Universo, justo en el momento en el que los cuatro elementos aparecieron y no estaban mezclados, por lo que estaban en orden y armonía.

Cualquiera podría dudar de lo aquí descrito, y pensar que se trata de un mero hecho casual. Baste con ir a alguna Iglesia de factura gótica tardía como San Miguel, Santo Domingo, La Cartuja, San Mateo o San Marcos, y colocarse en el crucero del templo, o en su defecto, bajo la bóveda central. Al levantar la vista sobre nuestras cabezas nos encontraremos con una compleja bóveda de crucería, y en el cruce de sus nervios unos medallones tallados. Si aguzamos la vista distinguiremos las formas del tetramorfos: una representación de los cuatro evangelistas. El Tetramorfos es una evidente representación de los cuatro elementos, ya que desde la antiguedad el Toro (San Lucas) ha representado la Tierra, el Ángel (San Mateo) ha representado el agua. El Águila (San Juan) ha hecho lo propio con el Aire, y el León (San Marcos) con el Fuego.

Todo puede ser una gran casualidad... ¿pero cuantas coincidencias son necesarias para que algo se considere premeditadamente realizado, y no fruto del azar? Esa es la pregunta.








jueves, 24 de noviembre de 2016

El Arca de la Alianza y otros enigmas de Santiago

Resultado de imagen de iglesia de santiago jerezSantiago es una Iglesia fascinante para cualquier amante de la simbología, y no es por su abundacia de símbolos, si no porque este templo en su totalidad, actúa como un símbolo completo. Es nuestro templo gótico más puro, pues está completamente desvestido de ornamentos barrocos como ocurre en San Miguel, a excepción de las variaciones en la fachada principal debidas a Diego Moreno Meléndez, de quien hablamos largo y tendido en una entrada anterior. En cierto modo, debemos a Moreno Meléndez la confirmación de una corriente simbólica hermético-alquímica en nuestra ciudad, pues será él quien incorpore al chapitel de la torre de la que hablamos un elemento totalmente esclarecedor. Nadie antes se hubiera atrevido a incorporar símbolos alquímicos en el sentido literal de la palabra en un edificio religioso, y mucho menos, en el punto que corona la entrada al mismo. ¿Tan consciente era Meléndez del desconocimiento general de la época? Es más que seguro.
No podemos olvidar otro añadido del Barroco: la espadaña, debida muy probablemente a Juan de Bargas, autor del Palacio de Montana entre otras muchas edificaciones del Jerez del XVIII. Sin embargo, fuera de estos dos elementos, el resto pertenece al gótico tardío. En todos los templos de este periodo y estilo es imposible no ver el legado que ellos dejó la construcción de la Catedral de Sevilla, así veremos como la puerta del lado de la Epístola se inspira en la de Campanillas del templo hispalense. Sin embargo, quitando los elementos iconológicos e iconográficos presentes principalmente en las arquivoltas de las portadas principal y la mencionada de la epístola, el resto no es más que decoración a base de cardinas muy propias del gótico. 
Es por esto que prácticamente el resto del templo carece de elementos claramente simbólicos. Aun así, no podemos olvidarnos de su estructura y de un segundo punto del que hablaremos más adelante.

Plano del Templo

La estructura de un templo gótico dice mucho de las ideas del arquitecto, pues se forma con simples líneas y se puede desenvolver facilmente de todo ornamento superfluo al concepto original. Podemos dividir el edificio en dos partes: La Iglesia propiamente dicha (las tres naves y el ábside) y el resto de estancias (sacristía, capillas...). Nos centraremos en la primera parte.
Santiago consta de tres naves, de igual altura las laterales y superior la central. Mediante las bóvedas de crucería y los arcos torales y formeros se puede dividir la planta en 15 bóvedas más el ábside formado por medio octógono, lo que le confiere cinco muros. Para comprender la planta de un templo gótico de forma global, hemos de verlo como un conjunto de formas simples. 



El Diablo
La primera figura se forma al unir las cuatro esquinas de la iglesia, obteniendo así un rectángulo. Centrémonos pues en él. El rectángulo es una deformación del cuadrado, por lo tanto, tiene cuatro lados. El cuatro como bien sabemos, es emblema de los cuatro elementos, y por ende, de todo aquello que forma parte de nuestro mundo terrenal y pecaminoso. No es nada elevado. Las quince bóvedas que forman el cierre de la iglesia no hacen si no reafirmar esta idea. A pesar del desconocimiento por parte de la mayoría de estudiosos de la simbología, existe un elemento donde están reflejados muchos de los conceptos que luego se proyectarán en construcciones religiosas medievales. Me refiero al Tarot. Ya mostramos en el trabajo Las Bóvedas de San Miguel como es bastante probable que una primitiva baraja de Tarot influyera en la creación de un complejo programa simbólico en la Iglesia de San Miguel. El Arcano número quince del Tarot no es otro que el Diablo, y este es a su vez un reflejo de los pecados y de las imperfecciones del mundo. Curiosamente, la cuerda que une a los dos personajes inferiores la podemos encontrar reflejada en los muros de muchas iglesias de nuestra ciudad, en forma de cordón anudado y formando grecas tallado en la roca. Este detalle se ve de forma muy clara en la Iglesia de San Dionisio y en la de San Marcos. No acaba esto aquí, ya que la propia Biblia nos dice que "Sabemos que somos de dios y el mundo entero está bajo el maligno" 

El Papa
No encontraremos una alusión a la perfección hasta toparnos con el ábside, formado por cinco muros. Volviendo al Tarot, el Arcano V representa al Papa. Lo vemos sentado en un trono y con los elementos propios del sumo pontífice: La Tiara Papal y el Báculo, en esta ocasión formado por una cruz de tres barras transversales. Ante él, parecen rendir pleitesía dos pequeños personajes (¿a caso los mismos que estaban representados con el Diablo?) 
El cinco representó para diversas corrientes de pensamiento la perfección por muchos motivos. Puede que fuera Pitágoras el iniciador del uso del Pentáculo como elemento dador de buena suerte, pero ya desde tiempos más antiguos se vinieron representando las estrellas con cinco brazos. El cinco representa la evolución del Cuatro, el paso del cuaternario (los cuatro elementos) a la perfección. Para los Pitagóricos, esa figura simbolizaba la Salud. Para los Alquimistas, el quinto número es la Quintaesencia, la piedra filosofal, la obra llevada al rojo (como la capa del Papa en el Tarot). Son tres las coronas de la Tiara Papal. Tres son también las fases de la piedra filosofal. ¿Dónde encontramos al tres en Santiago? Habrá que esperar para atisbarlo.

Sigamos en el ábside y alcemos nuestros ojos hasta contemplar la bóveda que se traza sobre nuestras cabezas. Nos encontraremos entonces con una obra compleja muy propia del gótico. Se trata de una bóveda cruzada por once nervios que se unen en la clave. El once en los ábsides góticos no parece ser algo dejado al azar, pues son varios los templos góticos que
 poseen uno similar al de Santiago. 


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Lamed

A la izquierda vemos el de la Catedral de Barcelona, a la derecha el de la Parroquia de la Encarnación de Setenil y en el centro el de Santiago. Los tres cuentan con once nervios más uno que une a los once anteriores con el arco toral, formando dos conjuntos claros.
El once es un número complejo de analizar simbólicamente, y en su caso, combinaremos su significado cabalístico con el Tarótico. La letra undécima del alfabeto hebreo se denomina "Lamed", y puede simbolizar una torre elevándose sobre el cielo. Esta torre sobre las alturas se cita en la Biblia, "Yo levanté mi torre en las alturas, y mi trono era una columna de nube"
Podríamos pensar pues, que ese once hace referencia a la Casa de Dios, que no es otra que la Iglesia o bien, a la llamada Jerusalén Celeste. La Jerusalén Celeste surgió de la profanacion de los templos hebreos por parte de los seléucidas. Tras estos hechos acaecidos en el siglo II a. C., las comunidades judías visualizaron e imaginaron una nueva Jerusalen en sustitución a la destruida y desacralizada que estaba en la Tierra, situándola en el Cielo.
No obstante, el Arcano once del Tarot de Marsella es bastante esclarecedor sobre este punto, y es que resultan verdaderamente interesantes las coincidencias que se dan en el templo con la carta. Los once nervios de la Bóveda están agrupados formando seis triángulos. Son seis los picos que encontramos en el sombrero de la Fuerza, así como los seis esquemáticos dientes del león.

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La Fuerza
En ella vemos a una mujer que abre las fauces de un león, pero parece hacerlo apenas sin emplear fuerza. ¿A qué fuerza o energía se refiere el nombre del arcano? Probablemente se trate de una energía mucho más poderosa que a la que estamos acostumbrados. Se trata de una fuerza que esta en nosotros de forma innata. Podríamos tomarla como una energía que procede del llamado Spiritus Mundi, es decir, la energía que estaba al principio de todo, y que se manifestó en la Tierra mediante la acción del verbo. Es por esto que se trata de una representación de la verdadera divinidad, de un ser completamente incognoscible, ya que es tan inmenso que nadie es capaz de comprender hasta donde llega su poder. Este es el verdadero Dios al que se referían los constructores iniciados de la Edad Media, y aunque como ya expusimos, puede que el autor de este templo en concreto no fuera el más ducho en estos asuntos, de una forma u otra los incluyó en su obra, puede que siguiendo una transmisión mutua entre los maestros de obras de este periodo.



El Arca de la Alianza
Por último, y antes de concluir este texto, he de mostrar uno de los elementos menos conocidos de Santiago, y en este caso, casi con total seguridad se trata de una inclusión decimonónica, junto con el baldaquino y las "restauraciones" de José Esteve y López. Recordemos que estas restauraciones a veces se realizaban con un criterio exquisito, es el ejemplo del francés Viollet-le-Duc, quien llegaba a profundizar hasta unos límites nunca antes vistos a la hora de introducir nuevos elementos, tanto simbólicos como estructurales. En la Capilla de la Paz, en el lado de la Epístola, y en frontal del altar de la Virgen de la Paz encontramos un rosetón en el que vemos tallados a dos ángeles que portan una corona que cubre un arca. Este arca no es otro que el de la Alianza, que fuera construido por mandato de Dios y guardado en el Templo de Salomón. Todo esto lo vemos sobre un fondo dorado, color propio de la perfección de Dios, y
por lo tanto, de la Sabiduría.

Resultado de imagen de as de espadas jodorowskyEn el Tarot, son las espadas las encargadas de representar al intelecto, y es a su vez el atributo de Santiago, quien da nombre a esta Iglesia. La llamada Cruz de Santiago no es otra que una espada roja como la de la carta cuyas lineas acaban en unas Flores de Lis. Tanto la espada como la corona se representan en el relieve, la corona de forma clara, y el arma más veladamente, pero también evidente, ya que la barra que cruza horizontalmente el arca también acaba en Flor de Lis. La espada designa según algunas tradiciones simbólicas cristianas a la llamada Espada del Espíritu,  es decir, la Palabra de Dios, el Verbo, y el Pensamiento.
Todas estas características vienen implícitas en el Arca de la Alianza, ya que se dice que en su interior vive Dios. Y Dios no es otro que quien emite el Verbo y que quien pronuncia la palabra que desde las tinieblas crea la materia.

Y aún hay más...



lunes, 24 de octubre de 2016

La Mezquita de Jerez, un Portal a la Eternidad

Hay ocasiones, en las que es posible transportarse en el tiempo a un lugar distinto. Un cúmulo de sensaciones, sentimientos e imágenes logran trasladarnos y transmitirnos los ideales o los conocimientos que dejaron quienes se encargaron de erigir esos enclaves. 
Esas sensaciones cambian mucho de un lugar a otro, así un dolmen nunca nos aportará lo mismo que una iglesia o una catedral gótica. Tanto la estructura como las formas usadas son fundamentales. No será lo mismo que primen las formas rectas que las oblicuas. Las figuras geométricas que se puedan inscribir en determinados elementos también harán cambiar la visión que de un lugar se tiene. Puede que los maestros de este juego de contraste fueran los arquitectos árabes, quienes en sus construcciones aportaron esta visión armónica a sus edificios, así, junto con una a veces abigarrada decoración vegetal y otras veces mostrando la simpleza de los muros de ladrillos, proporcionaron una visión casi divina a aquello que construían. Ellos fueron capaces de manejar la armonía y la perfección constructiva a niveles que nadie logró superar.


Es por ello que cuando accedemos a un lugar como la Mezquita del Alcázar, podemos sentir la tranquilidad y la paz, así como imaginarnos facilmente en otro tiempo.

Pórtico de la Mezquita
La Mezquita tiene tres partes fundamentales en su estructura. La primera es un pórtico con arcos peraltados que hace de parapeto a las inclemencias, así como resguarda la entrada a la mezquita. Cuando cruzamos esta puerta, nos encontramos de frente con un patio reducido, de pequeñas dimensiones, pero de gran armonía. El suave rumor de la fuente acompaña al visitante a través de él. El Patio de Abluciones se compone de cuatro arcos de herradura que crean cuatro crujías, que a su vez dan cobijo a ocho arcos. Resta por ser nombrada la sala de oración. Es momento de dar una de las claves de este edificio. Todo a partir de aquí se va a regir por el tres, el cuatro y el ocho. No va a haber una sola excepción. Cuatro son los arcos principales, ocho los secundarios. Tres las entradas posibles a la sala de oración.

Analicemos ahora la numerología de este enclave. El cuatro para todas las religiones fue un número tan divino como mundano. Para los hebreos, el cuatro era el número de letras que contenía el nombre de Dios (YHWH). El Cuatro era para los cristianos el número de los evangelistas. Los Evangelistas expandieron la Fe en Jesús por la Tierra, por lo que no es extraño que cada uno de ellos esté asociado a uno de los cuatro elementos clásicos terrestres: fuego, agua, tierra y aire. Los cabalistas hebreos también consideraron el 26 como número divino, pues el valor numérico del nombre de Dios es exactamente ese.


El Patio y las tres entradas a la Sala de Oración
Sobre estos cuatro elementos y sus tres variantes, escribe Macrobio, está compuesto el Universo. Curiosamente, son tres las entradas a la Sala de Oración. Hablando desde el punto de vista simbólico, dependiendo de la que tomemos estaremos traspasando una de las tres series. La primera, representada por la entrada derecha (mirando desde el patio al interior, como en la fotografía) está conformada por la Tierra, el Agua, el Aire y el Fuego. La izquierda, por la Luna, Mercurio, Venus y el Sol. La entrada central es, por consiguiente, la que se compone de Marte, Jupiter, Saturno y Aplanés. Aplanés es una esfera imaginaria, equivalente al cielo, esto es, el lugar al que van a parar las almas de los difuntos. En resumen, podemos ver en las tres entradas un reflejo de lo que para los filósofos era el universo material. Tres entradas que dan al plano material, a lo terrestre, pues como ahora veremos, la sala de oración sigue representando este universo, y no la divinidad.

El Patio de abluciones de la Mezquita destaca por su sencillez aplastante, el brocal del pozo y la fuente actúan como decoración y como elemento utilitario. Recordemos que los asistentes a la mezquita van a orar a Dios, para ello deben estar limpios de toda impureza, el agua las limpia. Esta pureza se ve reflejada en los muros, desprovistos de adornos superfluos, pero aún así con un profundo mensaje al que intentamos acercarnos.

No sólo la Mezquita es una representación numerológica de la tierra. También los materiales que conforman los muros y arcos lo son. El ladrillo puede incluso ser algo simbólico, pues se compone de tierra, compactada con agua, secada al aire y cocida al fuego. Son un recordatorio de que aún no hemos despegado de la Tierra. Seguimos dentro de la prisión en la que vivimos.
Esta afirmación se hace completamente evidente cuando pasamos a la Sala de Oración. De sus cuatro muros principales parten unos arcos que sustentan la bóveda octogonal. Cuatro y cuatro: ocho.
Esquema conceptual de la Mezquita




Los cuatro arcos que transforman en octogonal la sala representan los Cuatro elementos, mientras que los tres muros restantes (cuatro menos el de las tres entradas) muestran un dato muy poco conocido en occidente. Los antiguos filósofos determinaron que entre cada uno de los cuatro elementos debía existir algo, algún elemento que no fuese el vacío, por lo que determinaron que en estos puntos se ubicaban unas leyes naturales: Obediencia, Armonía y Necesidad. Curiosamente, si ubicamos estos términos en su correspondiente lugar en un plano de la Mezquita, el punto de armonía está situado en frente del Mihrab. Dios es lo más armónico que existe para los creyentes.





Mihrab de la Mezquita
Para completar esta visión conceptual simbólica de la Mezquita, tendremos que buscar la culminación de todo: la Bóveda. Tanto la del Mihrab como la de la Sala de Oración son octogonales. El ocho en este lugar simboliza el nombre de Dios: Allah. Allah se forma con siete componentes más la unidad, lo que es ocho. Ocho a partir del cuatro. La perfección a partir del cuaternario. La Tetraktys de los Pitagóricos. Que a partir de los cuatro elementos se llegue a Dios.


Si miramos sobre nuestras cabezas, encontraremos como siempre el sello que nos ilustra todos estos conceptos. El Círculo. La perfección. Todo lo que aquí representa la Tierra, la Humanidad, lo Inmortal e impuro basado en el Cuatro y en los elementos terrestres evoluciona tornándose perfecto, divino e imperecedero. El Cuatro, que se convierte en Ocho, al que accedemos por el tres, termina volviéndose uno. Termina volviéndose eterno.



miércoles, 5 de octubre de 2016

Los Secretos de San Dionisio


Resultado de imagen de iglesia de san dionisioLa religión está en constante cambio. Las enseñanzas que hoy conocemos distan mucho de lo que en su día fueron, hasta el punto de muchas veces resultar ser síntesis de diferentes creencias paganas. Cuando miramos al cristianismo desde este punto de vista resaltan sobre todo los elementos añadidos a su origen provenientes de la Doctrina Mitraica. Puede que ya haya caído en el olvido, pero hay que recordar que hasta bien entrado el siglo III d.C, no sólo era una religión fundamental, si no que se disputaba la hegemonía religiosa con el cristianismo. Si no hubiera sido por la decisión de Constantino de erigir al Cristianismo como religión oficial del Imperio, probablemente hubiese sido el Mitraísmo el que hubiera ocupado este lugar fundamental en la política del ya Bajo Imperio Romano.
A ciencia cierta es mínimo lo que se sabe de esta creencia, pues fue muy criticada y perseguida por los cristianos. De los escritos de varios padres de la iglesia se han obtenido diferentes datos, pero como digo, filtrados y probablemente haciendo incapié en los puntos más grotescos de su ritualística.
Puede que su más conocido acto fuera el Taurobolium castellanizado como Taurobolio, y que en resumen consistía en la muerte de un toro sagrado, que derramaba su sangre sobre alguien iniciándolo así en la nueva vida. Se sabe que al morir el toro desangrado, los presentes aclamaban al iniciado como "renatus in aeternum" (renacido en la eternidad). Este tipo de rituales estaban acompañados de otros de muy difícil comprensión, de los que no se conocen con tanta claridad sus detalles.
Sin embargo, fueron varios los detalles que tomó el Cristianismo de esta creencia. Desde las llamadas Mitras, el sombrero de los obispos, al momento cumbre de la ceremonia religiosa: la Comunión. Ambos se heredaron (o copiaron) de la tradición mitráica.
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Sol Invicto, Mitra, en una representación de la época.
Hablar en profundidad de su herencia es complejo, ya que sus raíces se pierden en los mitos iranios y en algunos textos persas, donde califican a Mitra como Dios del Sol.
En algunos momentos de la historia romana se dio a Mitra el nombre de Sol Invicto: el invencible Dios Sol. Entre muchas de sus representaciones se encuentra la de un hombre joven, de cabellos rizados, coronado con los picudos rayos del sol, emergiendo de su cabeza.
Se nos viene a la cabeza la imagen de cualquier imagen artística de Cristo, coronado con las Potencias.
¿A caso no es Jesús el Mitra de los romanos? En casi todos los tratados, los antiguos se refieren a Jesús como Cristo-Júpiter-Sol. Júpiter tiene etimológicamente el significado de "Padre de Luz". Recordemos la orientación de las iglesias, donde el altar está en el Este, lugar por donde aparece el Sol (nace). Sin embargo, lejos de todos estos elementos que en cierto modo son suposiciones, hay un elemento en Jerez que aleja todo tipo de dudas, albergando una  representación de Mitra, en un templo Católico como es San Dionisio.
Ya hemos hablado de ellos, pero de nuevo vuelven a aparecer en escena.

Linea de Canecillos en San Dionisio, junto a la Torre de la
Atalaya.
Los llamados "Canecillos" son unos pequeños salientes de las cornisas de los edificios, simulando ser el arranque de una viga de la techumbre. Estos elementos, cuyo uso era meramente decorativo, estaban decorados con representaciones antropomorfas o zoomorfas. Su significado puede que fuera similar al de las gárgolas, el de actuar como elemento apotropaico (dador de buena suerte) así como alejar a los malos espíritus de un lugar sagrado. No en vano, este tipo de ornamentos guardan una buena muestra de Bestiarios medievales, así como representaciones de personas que en su día tuvieron significado para quienes los tallaron. Así encontramos en ellos hombres barbados, caballos, personajes realizando enigmáticas tareas, representaciones de bellotas, conchas... Pero nunca hasta ahora, un Dios romano.

El Canecillo con el rostro de Sol Invicto
En el lado del Evangelio de la Iglesia de San Dionisio, en el exterior, y alternados con decoraciones vegetales encontramos los canecillos. En el caso de esta iglesia su contenido es mas o menos antropomorfo y geométrico, así encontraremos tanto rostros de seres como mocárabes. Y es uno de los más cercanos a la Torre de la Atalaya el que nos ha traído hasta aquí. Lo tenemos en la foto de la derecha.
En él observamos la cabeza de un hombre, de rasgos estilizados, de la que surgen unas prolongaciones aportándole la apariencia que los romanos daban a su Sol Invicto.

El porqué de la presencia de este elemento aquí es cuanto menos misterioso, ya que San Dionisio es de factura mudejar. Sus constructores teoricamente no practicaban cultos a divinidades romanas. Podemos pensar que se trate de una alusión a Sol Invicto como representación de Jesús, pues como ya hemos dicho, es su claro antecedente estéticamente hablando. Lo que es seguro, es que este Dios está mucho más presente de lo que podamos imaginar. E incluso en palabras de un romano, podemos estar en su presencia. Este es el último secreto de la Iglesia de San Dionisio.

Este templo posee una de las orientaciones más perfectas que podamos encontrar en Jerez. Si trazamos una línea que divida en dos mitades el templo desde la entrada hasta el retablo, sería un perfecto eje Oeste - Este. Y no sólo eso. Cada tarde, a partir de las seis y hasta el anochecer, se produce un interesante efecto en la Plaza de la Asunción. La estratégica construcción de los palacios que la rodean, y la ubicación de la calle José Luís Díez, permiten que los alrededores del templo queden en penumbra, iluminándose casi mágicamente sólo San Dionisio. Es entonces cuando nos encontramos frente a frente con Sol Invicto, o con Jesús, o con Dios. Quién sabe.